
El caso se registró minutos después de que la comunidad y algunos uniformados de la estación de Policía del barrio Mutis llegaran a mirar lo ocurrido en el lugar. La zona aún no estaba acordonada por las autoridades.
Fue entonces cuando Valencia, quien al igual que otros camarógrafos y reporteros de la ciudad llegaron a cubrir el hecho, fue abordado por el Subintendente Diego Alejandro Rodríguez Meza, subcomandante de la Estación Sur, quien le pidió que se identificara. A pesar de que el reportero gráfico de Q’hubo lo hizo, el policía se quedó con su cédula, la guardó en el bolsillo y sin darle explicación, lo llevó hasta la patrulla.
“Nunca me dijeron por qué tenía que subir a la patrulla. Sin embargo, a pesar de que les dije tres veces que verificara mis antecedentes y que me soltara para no agrandar el problema, insistió en llevarme”, narró Valencia.
Ya dentro de la patrulla, expresó el fotógrafo, “cuando estábamos los dos solos en el vehículo, me dijo: esas fotos usted no las tomó, porque se las voy a borrar todas”.
Ante la rechifla de los espectadores, Marco Valencia fue trasladado por los policías hasta la Estación, donde a pesar de la intervención de otros medios de la ciudad y de algunos testigos, el reportero gráfico fue retenido durante una hora y media.
“Salvamos su integridad”
En la estación de Policía, a pesar de que el reportero Valencia reclamaba su documento de identidad y pedía una explicación del por qué de su detención, ninguno de los uniformados respondía: “No me devolvieron el documento y decidí irme en el carro del periódico que me esperaba”, añadió.
Cuando Valencia salió de la Estación y se subió al vehículo, dos uniformados se pararon frente al carro de este medio y argumentaron: “Si ustedes se van, nosotros les mandamos una patrulla para que los siga y los detenga”, narraron los periodistas que cubrían el hecho en ese momento.
La prensa local hizo presencia en la Estación de Policía del Mutis buscando explicación, pero el subintendente Rodríguez no dio la cara a los reporteros.
“Adentro le preguntaba a los uniformados que quién estaba encargado del caso y no me daban respuesta. Me pasaban de un policía a otro y no me decían nada”, añadió el fotógrafo.
Finalmente, ante la presión de la prensa, la policía dejó en libertad a Marco Valencia. El argumento que dieron las autoridades sobre la detención y que quedó consignado en el libro de anotaciones de la Estación fue: “Se hizo para garantizar que en una eventual detonación no saliera herido, es decir, estaban protegiendo su integridad personal”.

