Una de las hipótesis que toma fuerza alrededor del caso sobre el doble homicidio es la de un posible ajuste de cuentas.

Publicado por: Redacción Judicial
Para los hermanos Galvis la muerte llegó el mismo día. Los encontró juntos, compartiendo unas cervezas frente a una vivienda del barrio Villa Helena, en el norte de Bucaramanga, sin imaginar que minutos después sus nombres quedarían unidos también por la tragedia.
Sus cuerpos quedaron tendidos a pocos metros de distancia, sobre la misma esquina donde acostumbraban reunirse. Eran cerca de las 11:00 de la mañana de este sábado 9 de mayo cuando la violencia apareció caminando por una de las calles del sector. Vestido de negro y sin mostrar apuro alguno, un hombre se acercó hasta donde estaban los dos hermanos y, sin mediar palabra, sacó un arma de fuego.
Jorge Luis Galvis Fula y Jaime Andrés Galvis Fula se encontraban en la calle 15 con carrera 25, en Villa Helena 1, cuando el sicario abrió fuego a quemarropa. No hubo tiempo para correr, esconderse o pedir ayuda. En cuestión de segundos ambos quedaron gravemente heridos sobre el pavimento.
Jorge Luis, de 44 años, recibió cinco impactos de bala. A su lado quedó Jaime Andrés, de 42 años, conocido entre allegados como ‘El Loco’, quien fue atacado en tres oportunidades por el mismo hombre. Los dos murieron en el lugar.
Luego de las detonaciones, una mujer salió desesperada de la vivienda frente a la cual departían los hermanos. La escena quedó registrada en un video que comenzó a circular por redes sociales: ella intentaba auxiliarlos mientras alrededor solo había gritos, miedo y confusión. Sin embargo, ya era demasiado tarde. Antes de que llegaran las autoridades, algunas personas cubrieron los cuerpos con una manta.
Del sicario se conoció que, una vez ejecutó el doble homicidio, huyó caminando por las peatonales del sector. Varias cuadras después era esperado por otro hombre en una motocicleta y juntos escaparon con rumbo desconocido.
Móviles del homicidio de los hermanos Galvis en Villa Helena
Detrás del doble crimen también comenzaron a aparecer los antecedentes judiciales de las víctimas. Sobre Jorge Luis Galvis Fula se conoció que registraba anotaciones por delitos relacionados con estupefacientes, porte ilegal de armas de fuego, violencia intrafamiliar y fuga de presos. Además, cumplía una condena de 9 años y 10 meses por porte de armas, bajo vigilancia electrónica del Inpec.
Por otro lado, Jaime Andrés Galvis Fula también presentaba anotaciones por violencia intrafamiliar, acto sexual violento, hurto calificado, porte de armas y delitos relacionados con estupefacientes.
Publicidad
Aunque esta información todavía no ha sido confirmada oficialmente y surge de versiones entregadas por testigos, en el barrio se comentaba que ambos hermanos estarían presuntamente vinculados al tráfico de estupefacientes. Le puedo recomendar leer: La tragedia de Julio Carreño: volvió de Polonia y perdió la vida en accidente de tránsito en Bucaramanga
Ahora, una de las hipótesis que toma fuerza alrededor del caso es la de un posible ajuste de cuentas. Una deuda pendiente en el mundo criminal que, finalmente, terminó alcanzando a los hermanos Galvis y apagando sus vidas al mismo tiempo, sobre la misma esquina en la que minutos antes habían compartido juntos.














