Durante la audiencia se conoció que los capturados visitaron dos veces al joven que iban a plagiar y le propusieron visitar un lote, pero él no aceptó. También se supo que uno de los secuestradores vivía en el barrio María Paz, en el norte. Los tres imputados no aceptaron los cargos.

Publicado por: REDACCIÓN JUDICIAL
Los tres hombres señalados como los autores del intento de secuestro de Jaime Andrés Fonseca, de 21 años, el cual fue frustrado por las autoridades el sábado en Girón, y de la muerte de la patrullera Érika Olivera Vega, también de 21 años, fueron presentados ayer ante un juez en Floridablanca.
Edwin Javier Sequeda Florián, el policía que conducía la motocicleta y compañero de Olivera durante la persecución, permanece bajo supervisión médica, ya que recibió cuatro disparos.
Durante la diligencia, la Fiscalía reveló que Elver Castellanos Mogotocoro, de 29 años; Inocencio León Osma, de 39, y Pablo Antonio Ortiz Gutiérrez, de 47, visitaron en dos oportunidades a la víctima para ofrecerle un negocio la semana pasada.
Según narró Fonseca al ente acusador, dos hombres (Castellanos y León) llegaron al sector de Aldea Alta donde la víctima y su familia adelanta una obra, y allí le ofrecieron un lote a cambio de una de las casas que están construyendo y que por favor fuera con ellos hasta el lugar para conocerlo. Fonseca se negó y expresó que debía primero consultar con su papá (Jaime Fonseca Peñalosa, exalcalde de Girón entre 1996 y 1999) la posibilidad del negocio.
Los dos hombres regresaron al lugar el pasado viernes, a las 12:00 del mediodía. De nuevo insistieron a Jaime Andrés Fonseca que los acompañara a ver el lote, pero éste argumentó estar ocupado. Sin embargo, el sábado en la mañana, Fonseca notó que los mismos hombres que lo habían abordado días anteriores, se movilizaban en un montero de placas BUJ-704 y que un tercero conducía la camioneta. Era Pablo Antonio Ortiz Quintero.
En el relato, la Fiscalía narró que Castellanos y León abandonaron el montero y se dirigieron a la víctima. Le dijeron que se bajara del vehículo, pero ésta se resistió. Fue entonces cuando “los hombres me apuntaron con sus armas. Yo di reversa, porque mi camioneta era automática. Uno de los hombres que vestía una camiseta azul tenía en sus manos una pistola nueve milímetros (Castellanos) permaneció agarrado de una parte del carro y con la cacha del arma trató de romper el vidrio del vehículo. No pudo”, declaró la víctima.
La llamada que Jaime Andrés Fonseca le hizo a su padre fue clave para dar con el paradero de los secuestradores. “¡Papá, papá, me van a secuestrar. Me quieren matar!”, exclamó el joven a su progenitor vía celular.
Policías no dispararon
En la audiencia también se conoció que los patrulleros Érika Olivera Vega y Edwin Javier Sequeda Florián nunca dispararon sus armas contra los secuestradores.
En el relato entregado por la Fiscalía se conoció que durante la persecución, los tres delincuentes detuvieron el montero a un lado de la vía y que los patrulleros siguieron derecho. Cuando los policías quisieron reaccionar, los secuestradores les dispararon por la espalda. Olivera recibió un disparo que le afectó el tórax y otro, la columna vertebral. Sequera fue impactado cuatro veces, tanto en el dorso como en el tórax, el brazo derecho y la parte baja de la espalda.
Argumentaron malos tratos
La defensa de Elver Castellanos Mogotocoro, Inocencio León Osma y Pablo Antonio Ortiz Gutiérrez argumentó que sus clientes fueron golpeados durante la captura, y que esto debía ser tenido en cuenta por el juez para declarar la captura como ilegal.
Según León Osma, la herida que tenía en la cabeza fue producto de los golpes propinados por los uniformados. Por su parte, Castellanos Mogotocoro señaló que un policía le tapó el rostro y luego lo golpeó en el abdomen.
No obstante, el juez no tuvo en cuenta estos argumentos y declaró legal el procedimiento de captura. Asimismo, otorgó medida de aseguramiento a los implicados, quienes no aceptaron los cargos.
Durante la diligencia se conoció que Pablo Antonio Ortiz Gutiérrez residía en el barrio María Paz, en el norte de Bucaramanga. Elver Castellanos Mogotocoro provenía de Pamplona, Norte de Santander, e Inocencio León Osma del municipio de Barbosa.
Los detenidos deberán enfrentar cargos por los delitos de homicidio agravado, tentativa de homicidio, secuestro simple, porte de armas de fuego y disparo de arma de fuego contra ve- hículo en movimiento.
Capturados
Aún no se ha establecido si los tres capturados hacen parte de alguna organización delincuencial. Sin embargo, se pudo establecer que Pablo Antonio Gutiérrez, de 47 años, es oriundo de Ragonvalia, Norte de Santander, y que reside en el barrio María Paz, en el norte de Bucaramanga. Elver Castellanos, de 29 años, es oriundo y vive en el municipio de Pamplona. Por su parte, Inocencio León Osma proviene de Landázuri, cerca a Cimitarra.














