Al cierre de esta edición, las autoridades estaban en el lugar del homicidio, en la vereda El Ropero, en zona rural de Chipatá, Santander, realizando las investigaciones preliminares y las entrevistas a los vecinos, para establecer los motivos del crimen.

Publicado por: REDACCIÓN JUDICIAL
Una tragedia familiar enlutó ayer al municipio de Chipatá (Provincia de Vélez) y al departamento de Santander, cuando un hombre de 57 años mató a su esposa y a su hija de 14 años y luego se suicidó.
El hecho ocurrió en la finca Buena Vista, ubicada en la vereda El Ropero, en zona rural de Chipatá, a unos 30 minutos, aproximadamente, del casco urbano de Vélez.
Según información entregada a diferentes medios de comunicación, el homicida fue identificado como Jorge Enrique Ariza, de 57 años, quien usó un arma de fuego marca Bernardelli, calibre 9 mm, para atentar contra su esposa, Rosalba Chacón Perdomo, y su hija.
El comandante de la Policía en Santander, coronel Gustavo Franco, indicó que las primeras averiguaciones indican que el hombre era propietario o trabajaba en un trapiche (molino que extrae el jugo de la caña de azúcar para producir panela), en zona rural de la provincia de Vélez.
Las causas del homicidio
Al cierre de esta edición, las autoridades estaban adelantando las indagaciones preliminares y las entrevistas con los vecinos y posibles testigos, para determinar los motivos que llevaron al hombre a asesinar a su familia.
No obstante, la información preliminar apunta a que un posible detonante fue un problema personal, especialmente por los indicios de ira que acompañaron al crimen y porque el hombre luego se quitó la vida.
En cualquier caso, los hechos aún están por establecerse y lo único claro es que los tres cuerpos ya fueron trasladados a la morgue municipal, luego del levantamiento técnico que hizo el CTI.
Para las autoridades, es lamentable que se dé este tipo de casos, en los que se evidencia intolerancia u odio entre los mismos familiares.
Según datos del año pasado del Instituto Nacional de Salud, Santander era la segunda región del país con más casos de violencia intrafamiliar. El departamento registró, según ese estudio, el 12% de los casos a nivel nacional.
Además, este es el segundo caso de ese tipo en lo que va del presente año en Santander. En el mes de febrero, una mujer asesinó a su madre y luego se ahorcó en el municipio de Contratación (provincia Comunera).














