La tragedia se presentó este miercoles a las 11:15 de la mañana luego de un derrumbe sepultó a tres obreros. Dos de ellos alcanzaron a ser rescatados antes de que un segundo deslizamiento cobrara la vida de uno de los trabajadores.

Publicado por: REDACCIÓN JUDICIAL/ VANGUARDIA LIBERAL
“Ayúdenme, ayúdenme, sáquenme de aquí…”. Con la tierra hasta las rodillas, antes de que un segundo deslizamiento lo sepultara por completo, José Jacinto Suárez Santander, un humilde obrero de 25 años, luchó por su vida hasta el último segundo.
Su angustioso clamor sobrevino a las 11:15 de la mañana de ayer, en un hueco de cinco metros de profundidad que él y sus compañeros de trabajo cavaron para instalar una tubería recolectora de agua lluvia en la vía Pajonal, a un kilómetro del barrio Tejaditos de Piedecuesta.
“Estaban realizando una excavación pero el terreno es bastante inestable lo que hizo que los apuntalamientos de protección cedieran ocasionando un deslizamiento”, indicó Pedro Agustín Triana Sánchez, oficial de servicio del Cuerpo de Bomberos Voluntarios de Piedecuesta.
El primer derrumbe sorprendió y dejó atrapados a José Jacinto Suárez Santander, de 25 años; José Luis Rodríguez, de 28 años y Aníbal Matagira, de 42 años, quienes quedaron atrapados por la tierra hasta la cintura.
“Todos corrimos y con palas empezamos a desenterrarlos. Primero sacamos a José Luis y luego a Aníbal. Cuando estábamos rescatando a José Jacinto, quien nos pedía incesantemente que lo sacáramos rápido, se vino un segundo derrumbe que lo tapó por completo”, dijo Carlos Eduardo Blanco, vecino del sector y testigo de la tragedia.
Nada qué hacer
Ahí empezó una desesperada carrera contra el tiempo por salvar la vida de Suárez Santander. Cerca de 50 personas, entre socorrista de la Defensa Civil, los Bomberos, la Policía y la comunidad, luchaban para remover la tierra, que en minutos se convirtió lodo tras la ruptura de un tubo conductor de agua.
“La ruptura del tubo dificultó los trabajos de rescate porque pasaron dos horas sin que pudiésemos encontrar el cuerpo. Tuvimos que traer motobombas que sacaran el agua hasta que por fin hallamos el cadáver”,
señaló Triana Sánchez, oficial de servicio del Cuerpo de Bomberos Voluntarios de Piedecuesta.
A las 3:00 de la tarde, izado por una retroexcavadora y ante el silencio y asombro de la multitud que allí se agolpó, emergió del lodazal el cuerpo sin vida de José Jacinto.
Antes de que los agentes de la Unidad Móvil de Criminalística de la Sijín procedieran a realizar la diligencia de levantamiento del cadáver, dos de sus compañeros le limpiaron el rostro al difunto quien vestía botas amarillas, jean y camisa manga larga, su habitual ropa de trabajo.
El cadáver de Suárez Santander, quien era oriundo del municipio de Cepitá, Santander, fue trasladado a la morgue del Instituto Colombiano de Medicina Legal y Ciencias Forenses, seccional Bucaramanga, donde en las próximas horas será entregado a sus familiares.
Los heridos
Los dos obreros que resultaron heridos fueron trasladados por los Bomberos a la Clínica Piedecuesta donde recibieron atención médica. Según las autoridades José Luis Rodríguez, de 28 años y Aníbal Matagira, de 42 años, sufrieron heridas menores en piernas y tobillos.















