El incremento de residuos sólidos que se disponen diariamente en El Carrasco, que pasaron de 750 toneladas diarias en el 2002 a 900 toneladas en el 2012, así como el aumento del parque automotor, son apenas algunos de los cambios que más se evidencian en la capital santandereana durante la última década y que impactan en el ambiente.