Dos temas han marcado la agenda en la cumbre del G7: la tensión entre Rusia y Ucrania y la crisis financiera de Grecia.

Publicado por: COLPPRENSA, MEDELLÍN
La canciller Angela Merkel habló con el presidente Barack Obama sobre la necesidad de implementar reformas drásticas en Grecia. Esta charla duró poco. Las sanciones contra Rusia por incumplir el acuerdo de paz de Minsk eclipsaron la conversación anterior.
Para que Rusia respete la integridad territorial de Ucrania será necesario continuar con las sanciones económicas, acordaron Merkel y Obama.
Las políticas del ausente presidente de Rusia, Vladímir Putin, a quien el G7 excluyó hace un año de este foro por la anexión de la península ucraniana de Crimea, han incomodado a los representantes de las principales potencias mundiales.
A la voz de Merkel y Obama se sumó la del presidente del Consejo Europeo, el polaco Donald Tusk, quien, además de apoyar las sanciones, insistió en que todos los socios que participan en la cumbre del G7 (E.U., Alemania, Francia, Reino Unido, Italia, Canadá y Japón) deben “apoyar con firmeza la plena integridad territorial ucraniana, su soberanía y su independencia”.
Sobre Grecia
El presidente de Estados Unidos recordó que Grecia representa el 2% del PIB de la Unión Europea y que una serie de decisiones erradas podrían terminar en un desequilibrio financiero en la región.
Washington ha expresado en varias ocasiones su preocupación por la situación de Grecia y ha pedido a Atenas y a los acreedores internacionales (la Comisión Europea, el Banco Central Europeo y el Fondo Monetario Internacional) flexibilidad y llegar a un acuerdo cuanto antes para evitar “accidentes”, como podría ser la eventual salida de ese país de la eurozona.
Desde junio de 2014, Grecia ha pagado más de 17.000 millones de euros en vencimientos de la deuda.















