Estados Unidos hará una “investigación completa” para aclarar lo ocurrido en la ciudad afgana de Kunduz, donde presuntamente aviación estadounidense bombardeó ayer un hospital de Médicos Sin Fronteras (MSF) causando la muerte de al menos 12 miembros de su personal y 7 pacientes.

Publicado por: EFE
El jefe del Pentágono, Ashton Carter, aseguró no poder confirmar los detalles del suceso, pero indicó que se llevará a cabo “una investigación completa” en colaboración con las autoridades afganas para averiguarlo.
“La zona ha sido escenario de intensos combates de los últimos días. Las fuerzas estadounidenses en apoyo de las Fuerzas de Seguridad afganas estaban operando cerca, al igual que los combatientes talibanes”, añadió el jefe del Pentágono.
“Aunque todavía estamos tratando de determinar exactamente lo que pasó, quiero expresar mis pensamientos y oraciones a todos los afectados”, dijo Carter, quien agregó que Estados Unidos continuará trabajando con sus socios afganos para poner fin a la violencia que vive Kunduz.
Las imágenes difundidas tras el ataque, en el que murieron también una decena de terroristas, mostraban parte del austero centro sanitario de planta baja calcinado por las llamas, mientras los supervivientes se amontonaban en las zonas que no habían sido dañadas.
Por su parte, el coronel del Ejército estadounidense Brian Tribus, portavoz de las fuerzas de EE.UU. en Afganistán, confirmó en un comunicado que llevaron a cabo un ataque aéreo en Kunduz a las 02.15 hora local, momento en que MSF asegura que comenzaron los bombardeos.
En Afganistán
El Gobierno afgano ha admitido el ataque contra el centro médico, pero lo ha justificado señalando que allí se ocultaban miembros del grupo de los talibanes, que recientemente tomaron el control de Kunduz y que ahora afrontan una contraofesiva del ejército apoyado por Estados Unidos.
“Fue terrible ver la pérdida de vidas de médicos de MSF (por el bombardeo), pero lamentablemente los terroristas decidieron ocultarse en el hospital”, afirmó el portavoz del Ministerio del Interior afgano, Seddiq Seddiqi, en una rueda de prensa en Kabul.














