“Es urgente que el Estado de Venezuela asuma la gravedad de la situación, atienda las recomendaciones y acepte los ofrecimientos de cooperación internacional” agrega la CIDH.

Publicado por: EFE
La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) denunció ayer en un extenso informe el “alarmante debilitamiento” de los derechos humanos y la democracia en Venezuela, que se ha “intensificado” en los últimos dos años.
En este análisis, divulgado en Washington y centrado sobre todo en 2017, la CIDH considera que “las graves injerencias de los poderes Ejecutivo y Judicial en el poder Legislativo” son uno de los factores clave de la crisis venezolana.
Además, señala los “altos niveles de corrupción”, la “existencia de un patrón de represalias” a quienes se manifiestan contra el Gobierno, “severas restricciones a la libertad de expresión”, “el aumento de la violencia y la criminalidad” y el “desabastecimiento generalizado de alimentos, medicamentos, tratamientos, material e insumos médicos”.
“La Comisión viene observando un progresivo debilitamiento de la institucionalidad democrática y la situación de derechos humanos en Venezuela, que se ha intensificado de manera alarmante en los últimos dos años y especialmente en 2017”, concluye el reporte.
El Gobierno chavista no permite a la Comisión entrar al país desde su visita de 2002, a partir de la cual el organismo hizo un informe crítico sobre derechos humanos y democracia.
Por tanto, la CIDH ha tenido que elaborar este informe con la información que ha recibido en los últimos dos años y con la que solicitó expresamente a organizaciones de la sociedad civil y al Estado para este cometido.
Llamado a la OEA
La CIDH hace también un llamado al resto de Estados miembros de la OEA para que, “como garantes colectivos del respeto a los derechos humanos en la región”, cooperen en “persuadir al Estado venezolano de la importancia de dar su anuencia para que la CIDH pueda realizar una visita al país a la mayor brevedad”.
Aunque Venezuela se retiró de la Convención Interamericana de Derechos Humanos en 2013, la Comisión puede seguir atendiendo las violaciones de derechos humanos en el país (sin enviarlos a la CorteIDH) hasta que se haga efectiva su renuncia de la Carta de la OEA, es decir, su salida de la organización regional, el 28 de abril de 2019.














