La idea de crear tejas ecológicas parte del interés de Luis Fernando Arenas Herrera, egresado de la Escuela de Diseño Industrial y de Germán Leonardo Molano, egresado de la Escuela de Ingeniería Metalúrgica, ambos de la UIS, por satisfacer la necesidad de reciclar y reutilizar residuos no biodegradables, particularmente los que proceden de la industria de alimentos

Publicado por: PAOLA ESTEBAN C.
para así darle uso y aplicación en la industria de la construcción, en el área del diseño industrial.
También surge de la necesidad de reducir el impacto ambiental que genera la deficiente disposición de esta clase de residuos, y de darles “un uso real”, según comenta Luis Arenas.
Este proyecto consiste “en la investigación, diseño y fabricación de cubiertas ecológicas para vivienda a partir de materiales compuestos de carácter reciclable, como una alternativa de protección de las mismas y altamente resistentes a las condiciones actuales del clima”, puntualiza Arenas.
Además, la idea es definir una alternativa viable en materia económica para la sustitución de cubiertas a los propietarios de vivienda, en especial a las viviendas de interés social urbano y rural.
Los investigadores pretenden darle así una aplicación industrial a las fibras de fique.
Según los datos, del proyecto, la industria del fique ha reducido su producción entre 500 y 1000 toneladas por año. Pedro José Chacón Ariza, director ejecutivo del Sindicato de Productores de Fique de Santander, Sintraprofisan señaló a esta casa periodística que solo tres veredas y un corregimiento de Mogotes aún trabajan el fique, lo que representa un 90% en la caída de las áreas donde antes se vivía de esta actividad.
Según los investigadores, la comunidad, además del ecosistema, se beneficiaría, ya que los techos que se fabrican con polímeros reforzados con cascarilla de arroz y fibras de fique “son resistentes a la intemperie, a la radiación solar y la variabilidad de la temperatura, además, en su fabricación incluimos residuos orgánicos que no biodegradan rápidamente, y que poseen muy buena resistencia mecánica”, explica Arenas Herrera.
Por otro lado, las tejas serían asequibles en relación a las que se hacen en dimensiones similares a las que existen en el mercado.
Las expectativas de los investigadores con respecto al proyecto son continuar con la fabricación de probetas, pruebas de los materiales y de su resistencia, para lo cual buscan patrocinio económico. El proyecto será presentado en las convocatorias del Fondo Emprender y Colciencias, así como a aquellas del sector privado.
Los materiales
Las cubiertas de los estudiantes son fabricadas con resinas tipo poliester reforzadas con residuo orgánico no biodegradable fácilmente, que proviene de la industria arrocera, más conocido como cascarilla de arroz y fibras de fique.
El 20% de la producción total de arroz es cascarilla o tamo de arroz, lo cual genera un gran volumen, es muy contaminante por su alto contenido de sílice y su baja absorción de agua, lo que hace que este material sea inerte a ataques bióticos y no degrade.















