Tecnología
Domingo 04 de septiembre de 2016 - 12:01 AM

Biometría, la solución al problema de las contraseñas

Los sistemas de reconocimiento facial, de voz o de huella dactilar cuentan con una precisión tan alta, que es posible identificar a una persona en milisegundos.

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Publicado por: ING. ALEXANDER DELGADO

Personalmente, de las cosas que más creo difíciles de manejar en una era tecnológica son las contraseñas. Si hacemos un conteo superficial, una persona tiene al menos cinco contraseñas: la del cajero, la segunda clave, la del correo personal, la de Facebook y la de Instagram. Con toda seguridad, gestionar más de cinco contraseñas puede resultar bastante complejo, a pesar de que existen herramientas que nos ayudan a reducir la complejidad de la gestión de las claves. Aún lo pongo dentro de los pendientes por resolver, teniendo en cuenta que se debe garantizar la seguridad de estos datos. Ante esta situación, Marcelo Fondacaro, director comercial de VeriTran Soluciones Banca Digital Segura y Pagos Móviles, propone la biometría como solución a la autenticación, enfocada en el sector bancario.

Contraseñas, son ellas las que garantizan nuestra seguridad y, sin embargo, son ellas las que más nos preocupan hoy. Las utilizamos para desbloquear nuestros celulares, para ingresar a nuestros correos electrónicos, redes sociales e incluso debemos usarlas cada vez que ingresamos a nuestros servicios bancarios. La inquietud por mantener seguros nuestros datos prácticamente domina nuestra vida; sin embargo, a comienzos de este año, la encuesta LastPass Sharin Survey reveló que el 81% de las personas comparten sus contraseñas poniendo en riesgo desde su identidad hasta su información financiera.

Resultantes de complejas combinaciones que uno tiende a olvidar e incluso que una vez que logramos memorizar nos piden cambiarlas nuevamente, las contraseñas generan, por ejemplo, un gran conflicto para la industria financiera. De hecho, el 60% de las quejas que reciben los bancos en América Latina en sus ‘call center’ son consecuencia del proceso de validación, regeneración de contraseñas y enrolamiento de los usuarios.

Vivimos en un mundo conectado y altamente dinámico, donde la preocupación de los usuarios por mantener seguros sus datos se ha incrementado notablemente. Como consecuencia de la transformación digital, resulta entonces necesario desarrollar un método de autenticación que garantice un equilibrio entre la seguridad y la experiencia de usuario.

La biometría es la respuesta a este nuevo paradigma, y resulta clave para la industria financiera. Anteriormente, y bajo la premisa de las contraseñas, los bancos solicitaban al usuario para sus distintas operaciones algo que ellos tenían. En el caso de una extracción en cajero automático, sería la tarjeta de débito y algo que solamente ellos sabían, su contraseña. Sin embargo, estas últimas son materia de fraudes constantes. La biometría, en cambio, solo requiere algo que el usuario autentica: la cara, su voz o su huella dactilar.

De esta forma, permite establecer la identidad de una persona, mediante un análisis de cualidades que son propias y únicas de cada individuo. Gracias a determinados patrones, con esta tecnología se puede detectar si lo que se presenta frente al celular es la persona en vivo (“prueba de vida”) o si son comportamientos anómalos, como puede ser una foto o video que intenta desbloquear el servicio e incurrir en fraude.

Los principales beneficios relacionados con esta tecnología es que brinda un acceso único y exclusivo, además de la comodidad y facilidad de acceso a los diferentes servicios, lo que trae aparejada una de las más importantes tendencias de la era digital: mejorar la experiencia del usuario. Ya no será necesario recordar claves para ingresar a una aplicación, y la información estará siempre protegida de cualquier ataque cibernético por suplantación de identidad.

Los sistemas de reconocimiento facial, de voz o de huella dactilar combinados con un segundo factor de autenticación son modelos que cuentan con una precisión tan alta que es posible identificar a una persona en tan solo milisegundos. Inclusive, con este sistema se puede solicitar una prueba de vida según la transacción en relación al nivel de riesgo de la misma, como hacer un movimiento con toda la cara, tan simple como sonreír.

En conclusión, consideramos que la biometría es el camino indicado para resolver los desafíos que hoy enfrenta la autentificación en el sistema financiero. Esto no solo permitirá aumentar la seguridad del canal, sino también aumentar la tasa de uso y recurrencia. Hoy los usuarios no quieren atravesar procesos complejos, recordar contraseñas, ni seguir extensos pasos de registro, y entonces terminan abandonándolo. Por eso, “sonría, lo estamos autenticando”, de una forma sencilla, segura y sumamente práctica, que tenderá a reemplazar –o complementar– los métodos anteriores.

Publicado por: ING. ALEXANDER DELGADO

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