Por ahí hablan de ciudadelas con miles de viviendas en maquetas muy hermosas. Otros se atreven a bautizar supervías veredales por Sevilla para descender a Piedecuesta. Unos pocos kilómetros son una mega vía.
Lástima grande, maldita corrupción colombiana, en billones de revaluados pesos, no permita actuar de buena fe a esta sociedad tan extraña, donde la riqueza natural es incalculable, pero mal administrada por personas inescrupulosas, sin ninguna visión futurista. ¿Hasta cuándo seremos un país subdesarrollado y corrupto? En China construyen verdaderas mega autopistas de 600 kilómetros en menos de tres años, también lo han hecho en Europa, a través de los alpes suizos, pero aquí en Colombia todo lo bloqueamos con el cuento del sistema ecobiológico, también podríamos mencionar la autopista submarina que conecta a Francia con Inglaterra. Entonces todo es cuestión de saber administrar o buscar consorcios internacionales y no presentar los mismos proyectos de siempre. Señor Presidente, con las regalías del oro en nuestra mina de oro en Santurbán se financiaría la vía Bucaramanga-Cúcuta y sobraría dinero, para no quedar siempre aislados en invierno por la anacrónica vía Pamplona.

