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Editorial
Martes 19 de abril de 2011 - 08:09 PM

La inflación y la economía mundial

Las economías de los países emergentes son los nuevos motores de la economía mundial y del crecimiento. Es por eso que estos están pidiendo a los países industrializados tanto más espacio en la toma de decisiones, como cargas más compensadas.

Publicado por: REDACCIÓN EDITORIAL

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La situación de la economía mundial no es buena, tiene cargadas nubes grises sobre su firmamento. Preocupa la aceleración de la inflación provocada por causas como el alza del precio de las materias primas (commodities) y la política económica de los países industrializados, la continuación de la crisis de la economía europea, la falta de luz al final del túnel del colapso inmobiliario de E.U., la ocurrencia de desastres naturales como el de Japón, el desorden climático y sus consecuencias.

Aumenta la inflación en India y en China. Para combatirla, tales países emergentes están aplicando una estricta política fiscal, lo que desacelerará su crecimiento en 2011 y puede reducir una importante fuente de demanda para las resentidas economías de los países desarrollados.

La economía de EU tiene problemas graves. Su déficit fiscal y comercial es un peligro y debiera tomar medidas para lograr reducirlo a los niveles del de los países en desarrollo y de los mercados emergentes para poder mantener la estabilidad del dólar.

La Reserva Federal ha inyectado cientos de miles de millones de dólares a la economía estadounidense para estimularla y darle liquidez pero, por maniobras de especuladores financieros, buena parte de ese circulante ha llegado a otros mercados buscando ganancias rápidas. Esa abundancia de dinero en el mercado internacional ha hecho subir los precios del petróleo, del algodón, la soya y otras materias primas, disparando la inflación.

Es dicha inflación la que amenaza la posibilidad de que la economía mundial se recupere, pues si bien han aumentado los precios de las materias primas y el poder de compra de los países que las producen, estos son incapaces de gastar o de invertir sus ingresos rápidamente y ello ha provocado la caída de la demanda mundial.

Como respuesta a la inflación progresiva, el Banco Central Europeo aumentó las tasas de interés por primera vez en tres años. Algo se ha puesto en evidencia: no se está coordinando el tema monetario en debida forma y hay políticas que exacerban el desequilibrio entre el primer mundo y los países en desarrollo.

El viernes pasado los ministros de Finanzas y los banqueros centrales de las 20 economías más grandes del mundo, el G 20, propendieron por una coordinación más adecuada y aprobaron que aquellos países cuyas economías son fundamentales para el mundo sean escrutados de cerca por el FMI.

En tanto, las economías de los países emergentes son los nuevos motores de la economía mundial y del crecimiento. Es por eso que estos están pidiendo a los países industrializados tanto más espacio en la toma de decisiones, como cargas más compensadas.

Publicado por: REDACCIÓN EDITORIAL

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