Mientras se piense que la congestión es la piedra angular de la demora en la tramitación de los procesos y no se enfrenten las otras causas, se implementarán soluciones que poco después de entrar en funcionamiento pondrán en evidencia sus falencias y seguirá habiendo represamiento en los Juzgados
Publicado por: REDACCIÓN EDITORIAL
En la XXV Asamblea de la Asociación Nacional de Instituciones Financieras (Anif), el destacado empresario y banquero Luis Carlos Sarmiento Angulo, acometió el análisis del problema de la congestión judicial, aquel que perjudica al ciudadano de a pie al no ofrecerle solución oportuna a sus conflictos y que para los empresarios se ha convertido en pesado lastre, con base en el alto número de procesos que hay represados en los Despachos Judiciales. Basado en tal eje, el doctor Sarmiento propuso un plan de choque que busca la descongestión de los Juzgados.
¿Acaso la demora en el trámite de los procesos judiciales es la explicación de fondo de la tardanza en la administración de justicia? Lamentablemente cada vez que se estudia el problema, se considera que su causa es esa, el represamiento de los procesos en los Juzgados. Pero eso no es del todo cierto. ¿Por qué? Porque si esa fuera la gran causa, habría congestión judicial en las ciudades de mayor densidad de población y en los Juzgados de los demás municipios los trámites serían ágiles; mas la realidad es que en todos los municipios, grandes y pequeños, avanzan lentamente los procesos.
Ello señala que la congestión no es la única causa de la tardanza en el trámite de los pleitos. Es sí una de las causas principales pero igual de importantes son otras, como el mal diseño y la proliferación de mecanismos que dilatan los procedimientos judiciales y la forma indebida como llevan a cabo la función pública muchos jueces y empleados judiciales, es decir, el desdén que alta proporción de los funcionarios de la Rama Judicial tienen por su labor por no comprender a cabalidad la importancia social de la función pública a su cargo.
Mientras se piense que la congestión es la piedra angular de la demora en la tramitación de los procesos y no se enfrenten las otras causas, se implementarán soluciones que poco después de entrar en funcionamiento pondrán en evidencia sus falencias y seguirá habiendo represamiento en los Juzgados.
En los últimos 20 años ha habido seis reformas para descongestionar los despachos judiciales y ninguna de ellas ha sido eficaz. El represamiento sigue. ¿Su principal imperfección? Atacaban una sola de las causas del problema: la congestión en los despachos judiciales. Por eso fracasaron.
Así, no solamente se debe buscar la descongestión judicial sino atacar las otras causas anotadas en este espacio editorial. De lo contrario, en 4 o 5 años estaremos comentando que la nueva reforma fue otro intento fallido de solucionar tal nudo gordiano.








