Gran confusión ha generado el ataque que sufrió la caravana en la que se movilizaba el candidato presidencial Gustavo Petro en la ciudad de Cúcuta, Norte de Santander, en la tarde de ayer.

Publicado por: OSCAR IVÁN REY
Según el video que fue transmitido en las redes sociales por parte del aspirante al Senado Hollman Morris, el vehículo en el que se movilizaba Gustavo Petro fue impactado por lo que en un principio se señaló que serían balas provenientes de armas de fuego que incluso afectaron el vidrio blindado de la camioneta.
Sin embargo, minutos más tarde el propio Gustavo Petro desvirtuó que hubieran sido balas las que impactaron las ventanas del vehículo en el que se movilizaba, en lo cual coincidió luego el ministro del Interior, Guillermo Rivera.
“Director de la Policía y el propio @petrogustavo confirman que no se presentaron disparos en Cúcuta. Policía está al frente de la situación”, publicó el Ministro en Twitter.
Aunque los confusos hechos impidieron la manifestación en el parque Santander de la capital nortesantandereana, a la que el alcalde César Rojas había negado su permiso, el candidato se dirigió a sus seguidores que se congregaron alrededor del hotel a donde fue llevado tras el ataque.
Ante este suceso, el ministro del Interior, Guillermo Rivera, le notificó a los alcaldes del país que los candidatos sí tienen derecho a realizar sus actos proselitistas en plazas públicas.
Disturbios en Popayán
El centro histórico de Popayán amaneció militarizado debido a la visita del senador Álvaro Uribe Vélez, líder del partido Centro Democrático. El encuentro terminó en una confrontación ciudadana.
Eran ya las 9:00 a.m. cuando organizaciones sociales y estudiantiles entraron en acción. Cuando ya Uribe Vélez estaba en el centro histórico, en medio de un nutrido grupo de guardaespaldas, soldados, policías y seguidores, estos últimos empezaron a ovacionarlo, mientras un grupo de opositores lanzaba arengas en contra.
Ya en la tarima los ánimos se caldearon aún más porque el expresidente, con tan solo saludar, generó una rechifla entre los ya ubicados opositores, en medio de seguidores que con megáfono en mano gritaban: “delincuentes, guerrilleros, marihuaneros” a los inconformes por esta visita.














