Lunes 12 de Marzo de 2018 - 09:18 AM

El debut de la Farc en el Congreso: entre el escepticismo y la esperanza

Los candidatos destacaron el clima de paz con el que pudieron ejercer su derecho al voto, tras dejar las armas y convertirse en un partido político.
Colprensa/ Vanguardia Liberal
El debut de la Farc en el Congreso: entre el escepticismo y la esperanza
(Foto: Colprensa/ Vanguardia Liberal)

Ayer fue un día histórico para Colombia. La imagen de Luciano Marín Arango, también conocido como 'Iván Márquez', ahora senador de la República, depositando su tarjetón en la urna de votación fue la evidencia de la transformación de las Farc de grupo guerrillero a partido político. Más allá de la discusión sobre la adecuada implementación o no de los acuerdos de paz de La Habana, ver a los líderes guerrilleros sufragando constituye un paso histórico para el país.

“Tantos años han transcurrido desde que voté por la Unión Patriótica, recuerden que fui representante a la Cámara. Bueno, no pensé que esto se fuera a dar tan pronto, pero debemos reconocer que esto se da gracias al Acuerdo de Paz, esto es un hecho trascendental. Hagamos todo lo posible para que no vuelva a la guerra”, señaló Iván Márquez, quien encabezaba la lista al Senado por el partido de “la rosa”. La lista estaba integrada también por Jorge Torres Victoria, conocido como 'Pablo Catatumbo'; Judith Simanca Herrera (Victoria Sandino), Julián Gallo (Carlos Lozada) y Griselda Lobo (Sandra Ramírez)

Todos ellos, a partir de hoy y durante el periodo legislativo 2018-2022 son senadores de la República, en desarrollo de lo pactado en el acuerdo de paz entre el Gobierno y las Farc, en el que para garantizar su participación política y deponer las armas, se les otorgó 10 curules en el Congreso: cinco en el Senado y cinco en la Cámara de Representantes, independientemente de su resultado electoral.

Con un 98,42% escrutado, la Farc alcanzó 52.374 votos al Senado, el 0,34% del total de sufragios en el país, y 32.529 votos para la Cámara de Representantes (0,21%).

En Santander el comportamiento no fue muy diferente, pues la votación no llegó a completar un punto porcentual: sumaron 2.052 votos para el Senado, equivalente al 0,27%, y 5.123 votos para la Cámara (0,71%).

“Nosotros quedamos más que satisfechos con la participación de los santandereanos que salieron a votar de una manera consciente, con ética y alto sentido de la moral pública. Es con ellos que empezamos a construir esta nueva alternativa política y esta realidad social en el país”, indicó al cierre de la jornada el representante a la Cámara por Santander Jairo Cala, quien compartirá curul en la cámara baja con Julián Villamizar (Byron Yepes), Seusis Hernández  (Jesús Santrich), Marcos Calarcá y Omar de Jesús Restrepo (Omeldo Ruiz).

Además de las 10 curules fijas, el partido de la Farc aspiraba superar el umbral de 600 mil votos para conquistar al menos un escaño adicional, por lo que a pesar de presentarse en sus primeras elecciones legislativas con una lista cerrada, inscribieron a 23 candidatos, entre los que figuraban 12 excombatientes y 11 civiles que no participaron en el grupo guerrillero. No obstante ninguno de ellos alcanzó un lugar en el Congreso.

El futuro de “la rosa”

El cierre de campaña del partido de la Farc estuvo marcado por el rechazo que sufrieron en varias ciudades del país durante el periplo de su candidato presidencial Rodrigo Londoño 'Timochenko', quien una semana antes de las elecciones al Congreso fue hospitalizado por problemas de salud. De hecho, ayer, mientras se daban a conocer los resultados del proceso electoral, él informó a través de su cuenta de Twitter que había recibido el alta médica en la clínica Shaio, en Bogotá, donde fue operado del corazón.

Su fórmula vicepresidencial, Imelda Daza, había confirmado en días recientes la decisión del partido de retirarse de la contienda presidencial, no solo por la condición de salud de su candidato, sino, según ellos, por la falta de garantías del Gobierno para que la Farc pudiera hacer proselitismo político.

“Nos quedamos con una imagen lamentable del modelo de democracia que tenemos en Colombia, donde se impone el dinero en las calles. En Bucaramanga vimos cómo se compraban los votos, cómo había personas haciendo proselitismo a boca de urna con la mirada indiferente de las autoridades. No tuvimos garantías, comenzando por falta de recursos hasta los actos de sabotaje en algunas zonas del país", denunció el ahora congresista Jairo Cala, también conocido como ‘Mechas’.

Parte de esas garantías son $8.000 millones, establecidos también en el acuerdo de paz, que debieron recibir para financiar la campaña, y que según dirigentes de la Farc fueron entregados incompletos, por obstáculos con los bancos en las apertura de las cuentas, expedición de pólizas y otros inconvenientes que hizo inviable financiar sus actividades proselitistas.

La Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común llega al primero de sus dos periodos en el Congreso, siempre y cuando las sanciones que imponga la Jurisdicción Especial para la Paz a los excomandantes no sean incompatibles con el ejercicio de sus nuevos cargos, un tema que está por determinar la Corte Constitucional, que podría modificar el régimen de inhabilidades.

Voz de los expertos

* Camilo González Posso, presidente de Indepaz

Las cifras que alcanzó la Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común, Farc, fueron muy por debajo de la expectativas.

Se esperaba que obtuvieran por lo menos una cifra cercana a los favoritismos de las encuestas y llegarán al borde del 1%.
Es como si no hubieran hecho campaña y se hubieran resignado a las cinco curules aseguradas en la Cámara y las cinco en el Senado.
Incluso se pensaría que sus bases votaron por otros candidatos o partidos.

Estos resultados se podrían interpretar de dos formas: Uno, que la mayoría de los colombianos aún no está de acuerdo con la participación de las Farc en el Congreso, o que al momento de decidir la votación entre la Farc u otro partido, decidieron darle el voto a otro partido que lo necesitaba.

Eso refleja la dinámica electoral.

Para la imagen de Colombia, fue muy importante ver que después de 50 años la Farc dejó de ser una organización armada, para convertirse en una fuerza política electoral, y eso tiene mucho significado en la vida democrática, eso es estar dentro del marco institucional.

* Andrés Mejía Vergnaud, analista político

Aunque se esperaba que las votaciones para la Farc fueran bajas, como en efecto sucedió, no dejó de sorprender que incluso no lograron alta participación en departamentos de influencia histórica y tradicional del exgrupo guerrillero, como el Caquetá.

Los resultados fueron una combinación de dos factores:

1) Al tener cinco curules aseguradas en cada cámara era un gran incentivo que no obligaba a hacer tanta campaña, como sí tuvieron que hacer los demás partidos para lograr un promedio de 520 mil votos para conseguir curules;

2) Hay que tener en cuenta que una elección de carácter nacional requiere una gran logística, que ellos aún no tienen y que se demorarán un tiempo en construir.

No obstante, la participación de los excombatientes de las Farc tiene una importancia simbólica muy grande. Son personas que hasta hace muy poco rechazaban al Estado colombiano y consideraban ilegítimos los procedimientos de elección en los que ayer participaron.

El hecho de ver gente que hasta hace dos o tres años tenía rechazo total al sistema político y lo consideraban corrupto y viciado ahora participando es un mensaje esperanzador.

Ahora, más que la participación en la jornada, son las decisiones que tomará la Farc para las elecciones presidenciales que están entre dos fuerzas políticas.

Independientemente de cuántos votos hayan sacado, fue un hecho único que queda registrado en la historia en Colombia.

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