A los barranqueños no se les dio la multiplicación de los peces en la Semana Santa, pero sí literalmente el pasado jueves cuando en una súbita abundancia más de 100.000 bocachicos atracaron a los mueles y puertos menores. Sin embargo, la multitud se quejó afirmando que el precio en vez de bajar se mantuvo alto. Comerciantes aseguran lo contrario.

Publicado por: MARCELO ALMARIO CHÁVEZ
Una inusual aglomeración de personas se presentó ayer en los sectores del Muelle y el Puerto de Embarcaciones Menores de Barrancabermeja, luego de enterarse de la súbita bonanza de pescado.
Luego de varias mañanas lluviosas el sol despuntó con fuerte brillantez sobre el Puerto Petrolero, y permitió que miles de personas emprendieran una especie de romería a los sitios donde el milagro de la multiplicación de los peces era una realidad.
La multitud se agolpaba en los atracaderos para de manera directa comprar a los pescadores que llegaron a la zona de muelles y puertos menores el apetecido bocachico, manjar que los comensales locales y foráneos aprecian en la zona del Magdalena Medio.
Es ‘lavansa’, no ‘subienda’
El fenómeno natural que en los últimos dos días concitó la impresión de propios y extraños en la Bella Hija del Sol fue considerada por algunos como una repentina ‘subienda’.
Sin embargo, uno de los viejos lobos de río, que desde hace mucho tiempo comercializa el pescado, y en especial el bocachico en Barrancabermeja, le aclaró a Vanguardia Liberal el panorama conceptual.
Ulfram Zambrano, quien funge como vicepresidente de la Asociación de Comerciantes de la Rampa (Puerto de Embarcaciones Menores de Barrancabermeja), Asocoramb, le indicó a esta redacción que se trató de un fugaz periodo de ‘lavansa’, y no de ‘subienda’.
“Los aguaceros que están cayendo en ciudades como Bogotá aportan caudales que incrementan los niveles del río, que estaban muy bajos. Cuando esto sucede los peces se desplazan a los caños a desovar.
Los peces salen a lavarse a los caños con el agua fría renovada. Este fenómeno es diferente a la ‘subienda’ que es cuando los peces salen al río, pero no a desovar, sino para trasladarse río arriba o río abajo”, explicó.
¿Está muy caro?
Varias fueron las personas que en el muelle y el Puerto de Embarcaciones Menores denunciaron que a pesar de la abundancia el bocachico se vendía caro.
“Me he venido al muelle a comprar pescado. Me enteré que está en abundancia y me parece muy bueno porque vivimos un fuerte verano sin peces. Sin embargo hay un abuso, porque está muy caro, un bocachico pequeño lo venden a $5.000”, manifestó Ricardo Mejía.
Ante la queja, el vicepresidente de Asocoramb señaló que el jueves hubo gran cantidad de pescado y se vendió barato, pero que el río mermó su caudal y por eso el precio subió un poco.
“Si un bocachico vale hoy $2.000 en época de sequía podía llegar a valer hasta $15.000. Sin embargo, el precio del bocachico se redujo un 50%. La gente entonces no puede quejarse”, argumentó.
Dijo que “el viernes y sábado seguirá llegando pescado, pero no al mismo precio, porque el río vuelve a mermar su nivel”.
A Barrancabermeja llegaron en un día más de 100.000 bocachicos
El vicepresidente de la Asociación de Comerciantes de la Rampa de Barrancabermeja, Ulfram Zambrano, aseguró que el pasado jueves fueron desembarcados más de 100.000 bocachicos, de los cuales se distribuyeron en los pobladores unos 70.000. “Ese día hubo bajo precio”, señaló el comerciante de pescado. Zambrano indicó que este pescado está llegando de la ciénaga Barbacoa, de San Rafael de Chucurí, de la ciénaga del Opón, entre otros afluentes. Destacó que a los comerciantes y pescadores se les han incrementado las ventas en un 90%. “El jueves vendí más de 5.000 bocachicos, que me representó una ganancia de $8 millones. En toda la Semana Santa no alcanzamos ni a vender los $5 millones”, resaltó.
AutoridaDes
Luis Mendoza, funcionario de la Secretaría de Salud de Barrancabermeja, señaló que en medio de la abundancia de pescado la cartera invitó a los compradores, comerciantes y los que transportan el pescado, a que lo comercialicen respetando las normas higiénicas. “Ya tomamos la determinación con la Asociación de que no se exponga el pescado en el piso, que de la canoa salga a una cava refrigerada y de ahí a los puestos de venta, o al consumidor directamente”, señaló.












