El director del proyecto Diagnóstico de la Ciénaga San Silvestre reconoció que en algunas muestras se encontró presencia de mercurio, fenoles, plata y amonio, pero aseguró que, en términos generales, la Ciénaga presenta un agua entre aceptable y buena.

Publicado por: SONIA L. SUÁREZ SALAZAR
En la Ciénaga San Silvestre se debe hacer un nuevo estudio sobre la calidad del agua, que arroje información más detallada acerca del origen de los elementos contaminantes encontrados en la fuente de abastecimiento de los barranqueños.
Esta fue una de las recomendaciones hechas por el equipo que realizó un primer diagnóstico de la calidad del agua entre 2014 y 2015, y que esta semana se reunió con la empresa de acueducto y la Secretaría de Medio Ambiente para socializar los resultados.
“Pudimos concluir que la calidad del agua de la ciénaga está entre buena y aceptable. Eso es lo que nos dio a nosotros dentro de los resultados. Vale la pena aclarar que estas fueron muestras puntuales, que fueron tomadas en un lugar y momento específicos”, dijo Johan Fernando Suárez Fajardo, director del proyecto Diagnóstico en la Ciénaga San Silvestre.
El experto explicó que para el diagnóstico se tomaron muestras de 10 puntos específicos en el cuerpo de agua, de las cuales en seis no se superaron los parámetros permitidos de elementos contaminantes en 2014 y 2015.
“En cuatro de ellos podemos decir que la calidad del agua es aceptable ya que hay presencia de materia orgánica, que generalmente proviene del arrastre. También tiene que ver por la presencia de sustancias suspendidas en el agua, de turbiedad y, en algunos puntos, por sustancias de interés sanitario. Esas sustancias de interés sanitario son el mercurio, la plata, los fenoles y el amonio”, dijo el ingeniero.
Aunque Suárez Fajardo explicó que el estudio realizado no llegó al punto de definir el origen de estos elementos tóxicos, sí hay algunos de los cuales se reconoce una procedencia frecuente.
“En los fenoles hay un panorama un poco más claro porque en su mayoría provienen de la industria de hidrocarburos. Sabemos de la alta presencia de la industria de hidrocarburos en toda la cuenca, no solo alrededor de la Ciénaga sino aguas arriba en lo que se conoce como la quebrada El Zarzal, que es un punto estratégico para la Ciénaga porque es la que más aporta agua, pero a la vez aporta carga contaminante”, indicó el profesional.
El caso del amonio
Para el caso de los rastros de amonio hallados en la ciénaga San Silvestre, según versión del director del proyecto Diagnóstico en la Ciénaga San Silvestre, se genera por materia orgánica en descomposición como la que produce la ganadería. Sin embargo, el Director del proyecto no puede decir lo mismo de elementos como la plata y el mercurio.
“No podemos decir que fue el relleno o que fue la industria de hidrocarburos. No podemos concluir que fueron ellos porque nuestro estudio no hizo análisis en el relleno, no hizo análisis en la industria de hidrocarburos, no hizo análisis en algunas zonas donde pudiera haber algún tipo de minería ilegal”, acotó.
Finalmente, el estudio concluyó que es pertinente que las instituciones locales gestionen la instalación de una red de monitoreo de la calidad del agua en la Ciénaga San Silvestre.
“Esto permitirá tener datos constantes trimestral o semestral. Puede que sea cíclico, puede que cuando haya lluvias la contaminación del agua casi que desaparezca. Cuando se baja el nivel la contaminación aumenta porque hay poca agua”, añadió Fernando Suárez Fajardo.
También permitiría identificar puntos neurálgicos de contaminación como pudiera ser el relleno sanitario o algún vertimiento por explotación de hidrocarburos.














