Los habitantes de la Comuna Cuatro, especialmente del barrio Los Naranjos, ya no saben qué más hacer para deshacerse de la cantidad de caracoles africanos que los tienen invadidos.

Publicado por: JULIA C. HURTADO ISAZA
Sara Elena Alvarado, presidenta de la Junta de Acción Comunal, dice que los ven caminar por las fachadas, por los patios y por las calles como ‘Pedro por su casa’ y que la situación se salió de control.
Con la esperanza de mitigar el impacto de esta invasión, convocó la presencia de autoridades como las secretarías de Salud y Medio Ambiente, que lograron reunir en una sola jornada 11 bultos de estos moluscos.
Amparo Trillos, coordinadora del área de Zoonosis de la Secretaría de Salud, explicó que cada bulto tiene una capacidad de 50 kilos, lo que da cuenta de la dimensión del problema.
A él se debe sumar, enfatizó la profesional, el mal uso de las basuras, que son arrojadas a las zonas verdes. “Los caracoles llegan en busca de esas basuras, que se convierten en espacios aptos para su reproducción. De ahí la importancia de darles un buen manejo, porque el problema ya no tiene solución”.
Se estima que un solo caracol africano puede poner hasta 400 huevos en una sola camada cada tres meses.
¿En qué lo perjudica más la presencia del caracol africano?
Sara Alvarado.
Presidenta JAC.
“Los caracoles están en los árboles de los que tomamos las frutas y algunos alimentos para consumo”.
Esperanza
Arciniegas.
Ama de casa.
“Cuando llueve y salimos a las calles casi que no podemos ni caminar de la cantidad de animales que salen. La lluvia los llama y es un peligro”.














