El conductor que resultó muerto presentaba quemaduras en cara y extremidades superiores. En un primer momento fue asistido en el Hospital de Sabana de Torres.

Publicado por: ALEXANDER BECERRA O.
Una persona muerta y pérdidas materiales que superan los $200 millones dejó un accidente ocurrido ayer en horas de la mañana en el kilómetro 22 del sector comprendido entre La Lizama y San Alberto.
De acuerdo con la información recogida sobre este hecho, la colisión habría sido provocada por la invasión de carril de parte de uno de los vehículos, en este caso del camión de placas SPM-761, cuya carga se componía de pañales, y se dirigía hacia Barranquilla.
“El conductor de esta tractomula, quien resultó ileso, informó que ante la presencia de un furgón en la vía que invade su carril, se ve en la obligación de maniobrar para evitar el choque, encontrándose de frente con otro vehículo pesado (Kenworth de placas STR-886)”, señaló una fuente de la Alcaldía de Sabana de Torres desde el propio lugar de los hechos.
Por su parte, el jefe seccional de Tránsito y Transporte de Santander, mayor Edwin Angarita, informó que “la colisión frontal de las dos tractomulas provocó una conflagración de los vehículos, tras lo cual resulta una persona con quemaduras en diferentes partes de su cuerpo y traumas, por lo cual debe ser trasladada al Hospital de Sabana de Torres” .
Uno de los automotores involucrado en el choque, el cual transportaba polietileno hacia Bogotá, sufrió pérdida total. El otro vehículo logró salvar la carga.
No soportó las quemaduras
Como Hernán David Arroyo Vasco fue identificado el conductor de la Kenworth de placas STR-886, quien murió, tras sufrir quemaduras y traumas en diferentes partes de su cuerpo.
Esta persona, después de la colisión, logró saltar del vehículo, tras lo cual es auxiliado por otros conductores que pasaban por el sitio sobre las 10:30 de la mañana.
Arroyo Vasco fue atendido en primera instancia en el Hospital de Sabana de Torres y en la tarde se evaluaba su traslado al Hospital Universitario de Santander, pero sus heridas eran muy graves.














