Luis Francisco Bohórquez Pedraza, quien desde ayer está al frente de la Administración Local, recorrió diferentes calles de la capital santandereana y detectó los principales problemas que aquejan a los bumangueses.

Publicado por: euclides ardila rueda
El nuevo Jefe del Gobierno Municipal, quien visitó los puntos más neurálgicos de la ciudad, partió de la sede de este diario, situada en la calle 34 con carrera 13, acompañado de nuestro equipo periodístico. Y a tan solo una cuadra, por los lados del Paseo del Comercio, comenzó su ‘viacrucis’, al evidenciar los graves problemas que nos afectan: invasiones del espacio público, deterioro del pavimento, congestiones vehiculares, basura esparcida por doquier, mala señalización, daños en los semáforos, en fin... Veamos todo lo que encontró a su paso:
El primer obstáculo que encontró el Alcalde en su camino fue uno de los tantos carros que se ubican sobre los andenes. A su juicio, la falta de control por parte de las autoridades para recuperar vías y aceras, convertidas hoy en improvisados sitios de estacionamientos de vehículos y de motocicletas, hacen que cada día que pase cedamos más terreno.
Aseguró que, durante esta gestión que comienza al frente de la Administración Local, se ‘meterá en cintura’ al infractor vial.
¿Acaso volverán los cepos, esas ‘arañas metálicas’ que paralizaban los carros que estaban mal parqueados por doquier?
De entrada respondió que “no”. Para él, “los cepos son odiados y la verdad no pienso desgastarme con estas figuras de tan ingrata recordación en el pasado”.
Señaló que “existen otros mecanismos para despejar las vías, más directos y efectivos, tales: como la utilización de las grúas y la aplicación de las sanciones económicas, contempladas en el Código de Tránsito”.
Advirtió, eso sí, que antes de los ‘tatequietos’, dará instrucciones precisas a la nueva directora de Tránsito, Elvia Liliana Sarmiento, para que impulse una campaña que permita crear conciencia ciudadana.: “les advierto a los conductores que insistan en ocupar los espacios que les son propios a los transeúntes y no asuman una posición cívica que se les impartirán drásticas sanciones”.
Siguiendo el recorrido oficial y pasando por zonas como la calle 35, entre las carreras 13, 14, 15 y 16, Bohórquez Pedraza se vio inmerso en una gran concentración de vendedores informales que se anidan por estos lados.
Para el propio mandatario, este sitio se puede considerar hoy día como “un mercado persa” y una de las áreas más neurálgicas para los transeúntes.
Reveló que, a través de la Corporación del Espacio Público, adscrita a la Secretaría del Interior, implementará una política integral con la cual se pueda ejercer el control de los andenes, invadidos por dichas ventas.
Durante el trayecto, él habló con varios de los voceros de los ambulantes, y les prometió salidas reales para que ellos no invadan más las vías y puedan tener acceso a un trabajo formal. Recordó que en centros comerciales como Feghaly y San Bazar hay 460 locales comerciales esperando ser ocupados.
El Alcalde dijo, de manera categórica, que durante su administración no va a permitir ese ‘mercado negro’ que reina en las calles del centro, el cual realiza transacciones económicas con la expedición de licencias ‘piratas’ a las ventas ambulantes.
“Vamos a depurar los censos de los informales para saber, con exactitud, cuántas personas realmente necesitan trabajo y cuántas solo son avivatas que quieren pescar en río revuelto”, añadió.
A esas alturas del recorrido oficial por las calles de Bucaramanga, el vehículo que movilizaba al funcionario por la carrera 16 quedó, de manera literal, atrapado en el trancón que todos los días se produce en este sector.
Ante esto, el Alcalde reconoció que los trancones se deben a tres razones específicas: la poca presencia de alféreces que impartan el control, la invasión del espacio público y la falta de vías.
En medio del atolladero, que entre otras cosas se registraba de manera simultánea en muchos puntos de la ciudad, como la autopista a Floridablanca y la salida a Girón, él cuestionó el aumento del parque automotor que, de manera efectiva, ha frenado la movilidad vehicular en el área”.
Para contrarrestar esta situación, en palabras de Bohórquez Pedraza, “mi administración sacará adelante importantes obra viales, las cuales contribuirán con la descongestión”.
Él se refirió a los intercambiadores del Mesón de los Búcaros y el de Neomundo, y el Viaducto de la Novena, así como el Tercer Carril de la Autopista.
Para desembotellar las vías del centro, el funcionario dijo que su gobierno permitirá, a más tardar en marzo próximo, el flujo vehicular en el sector de la calle 37 con carrera 15, en el sentido que va de occidente a oriente.
Hay que recordar que tal punto fue cerrado hace dos años y medio para implementar el Sistema Integrado de Transporte Masivo, Sitm, y construir allí una estación de Metrolínea.
Bohórquez Pedraza dijo que “la habilitación vial en ese punto que, entre otras cosas conminará al Municipio a hacerle ajustes a la estación del Sitm que allí existe, se hará poco a poco”.
“Ya están los diseños, los permisos se están gestionando, contamos con la aprobación de Metrolínea y estamos esperando la respuesta por parte del Banco Mundial, ya que lo relacionado al Sitm obedece a un crédito, por lo que hay que cumplir con unas condiciones específicas”, dijo el nuevo titular de la Administración Local.
En su trayecto, el Alcalde aprovechó la oportunidad para visitar la estación del Metrolínea y conversó con algunos usuarios, quienes le manifestaron su descontento por este servicio.
Entre las inconformidades que les plantearon los usuarios al Alcalde se escucharon: las pocas frecuencias de los buses articulados del Metrolínea, así como la escasa cobertura de las rutas alimentadoras, la gran cantidad de pasajeros hacinados dentro de los buses y la lejanía de las estaciones hasta los lugares de origen y destino.
Tras los reclamos, Bohórquez Pedraza se comprometió “a sacar adelante” a este medio de transporte, que después de dos años de funcionamiento no cumple con las expectativas de la comunidad.
“No soy ajeno a los problemas del Metrolínea, los cuales tienen en riesgo una inversión superior a $1 billón”, le dijo a un usuario que pasaba por el lugar.
“Voy a acudir al Gobierno Nacional con el fin de llamar la atención sobre este problema. También buscaré con el Ministerio de Transporte la conformación de una Junta Directiva más técnica y dispuesta a hacer un gran esfuerzo por mejorar las condiciones del Sitm”, agregó.
El desaseo también fue uno de los graves ‘lunares’ que detectó el Alcalde durante su trayecto.
Calles convertidas en basureros públicos se vieron a lo largo y ancho del recorrido. Muchas de las zonas visitadas por el Mandatario se han convertido en los principales focos de contaminación, tras la acumulación permanente de residuos sólidos sin recoger.
El Alcalde dijo que, pronto llegarán más equipos de limpieza, así como personal que haga un trabajo eficiente. La idea es que “ya no tengamos excusas para no tener a Bucaramanga limpia, como todos la queremos”.
También instó a la gente a adquirir una cultura ciudadana y, de igual forma, les recordó a los bumangueses que, durante su administración, el llamado “Comparendo Pedagógico” se hará respetar.
El Alcalde se trasladó al oriente de la capital santandereana y conoció la zona más afectada por el invierno. Allí comprobó que muchas de las familias damnificadas por el invierno aún viven entre las ruinas del devastado cerro de Morrorrico.
Él mismo dialogó con las personas que insisten en habitar tales laderas y les pidió que aceptaran los subsidios de arriendo que el Gobierno les está ofreciendo, para que evacúen estas neurálgicas zonas.
También les hizo un llamado a quienes perdieron sus viviendas, como consecuencia de la ola invernal, para que se acerquen a la Oficina de Atención y Prevención de Desastres y reciban la asistencia debida.
Aseguró que, de la mano con la Corporación Autónoma Regional para la Defensa de la Meseta de Bucaramanga, Cdmb, adelantará un proceso para garantizar las obras de mitigación que tanto se necesitan en Morrorrico.
A su paso, el Jefe del Gobierno Local comprobó el avanzado estado de deterioro de la malla vial de la capital santandereana.
Admitió el extremo desgaste que tiene la capa asfáltica de la ciudad, que ya completa más de 30 años sin ser renovada.
Para él, además de la avanzada ‘edad’ que tiene el pavimento, el problema se origina en la falta de mantenimiento y en el tratamiento con ‘pañitos de agua tibia’ que ha recibido durante los últimos años.
Sostuvo que, para nadie es un secreto que el asfalto ya cumplió su tiempo de vida útil:
“Estamos hablando de que 90% de la malla vial se debe cambiar; pero por ahora, por cuestión de presupuesto, solo podemos arreglar lo más urgente”.
Dijo que de la mano con el arreglo del pavimento, será preciso sacar adelante la infraestructura vial.
Tras el recorrido, el Alcalde quiso pasar por la Autopista a Floridablanca. Y una vez allí, ratificó su compromiso de construir el tercer carril en la Autopista, entre Provenza y la Puerta del Sol.
También se comprometió a impulsar los proyectos trazados en el plan de movilidad y a gestionar una reingeniería en Metrolínea.
Al final Bohórquez Pedraza no pudo ocultar su preocupación por el deterioro que evidencia la capital santandereana: “es imposible que hayamos retrocedido tanto en tan poco tiempo y que nuestra ciudad esté tan desbaratada”, expresó al término de su recorrido.
Dijo que “hechos como los de contar con el deshonroso primer puesto del mayor número de asaltos callejeros en todo el país, transitar por calles llenas de ‘cráteres’, sumergirse en los insufribles trancones, ver separadores y andenes atestados de informales y encontrar basura esparcida por doquier me comprometen a trabajar más por la ciudad y derrotar tales flagelos”.
Después de recorrer puntos neurálgicos durante cinco horas, la primera autoridad de Bucaramanga explicó que le dará prioridad a la búsqueda de soluciones a los problemas de congestión, de invasión del espacio público, las dificultades de infraestructura, la inseguridad y la falta de vivienda para los damnificados por el invierno.














