La falta de cultura ciudadana, las pocas campañas ambientales sobre el tema, sin contar que no existen herramientas prácticas para el manejo de los residuos sólidos en Bucaramanga son las causas de este bajo indicador de reciclaje.

Publicado por: EUCLIDES ARDILA RUEDA
De las 478 toneladas de basura que a diario se producen en Bucaramanga, apenas 7,1 toneladas son recicladas. Es decir, en este municipio solo se separa en la fuente cada día 1.5%.
Tal porcentaje está por debajo del promedio de reciclaje nacional, que alcanza el 13% por día.
Incluso, la cifra está muy lejos del nivel de separación en la fuente que tiene la Capital de la República, el cual es del 22.85%. Allí se reciclan 2 mil 11 toneladas de las 8 mil 800 que llegan al basurero de Bogotá.
La ciudad también se ‘raja’ en ese tema, a diferencia de otras partes del país tales como Medellín, Cali o Pereira, donde sus ciudadanos son más proclives a reutilizar el papel o a separar los residuos orgánicos de los inorgánicos. De hecho, las cifras de reciclajes en esas capitales son de 18%, 14% y 13%, de manera respectiva.
Además, hay que advertir que de las 174 mil 470 toneladas de basura que llegaron durante todo el 2011 a El Carrasco, procedentes de hogares bumangueses, al menos 158 mil 767 toneladas, (91%) fueron consideradas por la Empresa de Aseo de Bucaramanga, Emab, como “material reciclable”.
Todos estos datos fueron entregados a esta Redacción por el propio gerente de la citada entidad, Óscar Uriel Arrieta Roa.
Además, el funcionario aseguró que, “lo poco que se recicla en la ciudad, ni siquiera obedece a una iniciativa de los bumangueses; es más el resultado del trabajo que adelantan las empresas de recicladores locales”.
Es decir, ya sea por pereza, por desconocimiento o por falta de cultura ciudadana, la comunidad bumanguesa “no se le mide a reciclar”.
De manera adicional, según el propio Gerente de la Emab, a diario tres toneladas de la basura que produce la ciudad son arrojadas en separadores, andenes, parques, vías, áreas verdes o cualquier otro espacio público.
Lo peor es que muchos de los residuos que se ven en tales escenarios son papeles, plásticos, cajas y, en general, son materiales que fácilmente pueden ser reciclables.
A juicio de Arrieta Roa, el problema radica en la falta de educación y de compromiso de la comunidad: “existe una tendencia marcada de la gente por deshacerse de la llamada basura a como dé lugar, no importa cómo ni en dónde. Es una pena que se haya perdido el aprecio por la ciudad y en eso debemos trabajar”.
Añadió que, los escobitas a diario cumplen su labor: “sin embargo, más demoran ellos en limpiar que la gente en ensuciar de nuevo las calles. La zona más crítica en materia de proliferación de basura es el centro de la ciudad; sin embargo esta área es barrida por los operarios de la Emab hasta cuatro veces en un mismo día”.
“Mientras el bumangués siga arrojando desechos, por más que se limpie, el lugar no podrá mantenerse aseado”, puntualizó el funcionario.
¿Por qué se debe reciclar?
1. Porque al hacerlo cuidamos el medio ambiente, evitamos la contaminación de ríos y el deterioro de los suelos.
2. Porque dignificamos el trabajo de más de 450 recicladores y sus familias.
3. Porque prolongamos la vida útil del sitio de disposición final El Carrasco.
4. Porque podríamos obtener beneficios económicos.
CONSEJOS PRÁCTICOS
Coloque dos bolsas en la cocina: en una deposite todo el material orgánico (desechos de alimentos), que son los que finalmente van al basurero; y en la otra eche cajas, envases y plásticos, los cuales pueden ser reciclados.
Ojo: se puede reciclar todo envase de vidrio, no importa su uso o su color.
También se deben separar todos los papeles de oficina, bolsas de cartón y empaques.
No pasa lo mismo con las servilletas o el papel higiénico, que deben ir directamente a la cesta de la mugre.
Todos los metales se reciclan; desde un tornillo hasta un motor.
Entre los plásticos se reciclan las bolsas, no importa su densidad.
Retire las etiquetas de envases plásticos o de vidrio, para evitar la falsificación o el uso indebido por parte de personas inescrupulosas.
En los conjuntos residenciales es bueno destinar un área para la disposición del material reciclable.
¿Cómo separar?: en una bolsa de color claro, incluso la del supermercado, deposite únicamente los residuos reciclables; es decir, papel, cartón, vidrio, plástico y metales.
Estos materiales se pueden transformar y convertir en materia prima para nuevos productos.
La bolsa se debe entregar exclusivamente a la cooperativa que opera la ruta del reciclaje.
Entregue el material reciclable únicamente a las cooperativas autorizadas por la Emab. Así se evita la proliferación de botaderos clandestinos de desechos.
“Reciclar no es una opción, ya es una obligación”
Para Luis Francisco Bohórquez Pedraza, alcalde de Bucaramanga, “todos los habitantes de esta ciudad estamos en la obligación cívica de atender las campañas ambientales de clasificación en la fuente, que promueve la Administración Municipal junto a las organizaciones y cooperativas especializadas en el tema del reciclaje”.
“Es imprescindible nuestra contribución al proceso ecológico que inicia con la separación selectiva de los residuos en el origen, es decir, en nuestras casas”, explicó.
“Este sencillo gesto, convertido en costumbre, es esencial para que el reciclaje funcione”.
Por eso, bajo el lema ‘Reciclar no es una opción, es una obligación’, todos los bumangueses debemos seguir y adoptar la aplicación del principio ecológico, de la siguiente manera:
1. Reducir, para evitar que se genere basura innecesaria. Debemos reducir el volumen de productos que consumimos, así como el uso de todo aquello que proceda de recursos naturales que puedan terminarse algún día.
2. Reutilizar, empleando repetidamente o de diversas formas distintos productos consumibles.
3. Reciclar, como punto central y fundamento de la gran campaña ambiental de la Alcaldía de Bucaramanga.
¿Y EL COMPARENDO AMBIENTAL?
El jefe del Gobierno Local, Luis Francisco Bohórquez Pedraza aseguró que: “en Bucaramanga sí se han aplicado sanciones para quienes son ‘mugres’ con la ciudad”.
Recordó que el pasado 26 de marzo, en un escenario caracterizado por su persistente problema ambiental de limpieza como la avenida Quebradaseca con carrera 17, él mismo lanzó la plataforma de su plan de gestión urbana de los residuos sólidos, teniendo en cuenta que no se trata solamente de la clasificación en la fuente o de la disposición final, por cuanto Bucaramanga requiere de un conjunto de acciones para el mejoramiento integral del medio ambiente en los procesos de depósito y recogida, transporte y tratamiento de la basura.
Agregó que “con la campaña ‘Juéguele limpio a Bucaramanga’, la Administración Local puso a funcionar con todos sus efectos el Comparendo Ambiental; el cual impone sanciones a los ciudadanos infractores que no cumplan o violen la normativa ecológica”.













