La medida que adoptó la Administración Municipal a través del decreto N° 34 de 2012, que prohíbe la presencia de menores en la calle entre las 11:00 p.m. y 5:00 a.m., deja como resultado que 879 de los infractores son hombres y 355 mujeres, así como el decomiso de 149 armas blancas.

Publicado por: LUIS ALFONSO CÁRDENAS MATEUS
A partir de la segunda semana de marzo se inició la implementación de este decreto en Bucaramanga, que a 31 de octubre arroja un balance de 165 establecimientos nocturnos visitados, entre los que se identificaron cuatro ‘chiquitecas’. De estos negocios, se han sellado 18 locales.
Para el alcalde de Bucaramanga, Luis Francisco Bohórquez Pedraza, el balance es positivo por la continuidad que se le ha dado a la medida, si se tiene en cuenta que hasta el momento se han realizado 287 operativos. Bohórquez Pedraza hizo un llamado a los padres de familia, profesores y autoridades para que “el trabajo sea integral y podamos visionar que esta prevención y protección de los menores sea una tarea y trabajo de todos”.
Según la alta consejera en política social, Martha Eugenia Jiménez de Gómez, muchos de estos jóvenes se ven involucrados en situaciones como el consumo de sustancias psicoactivas, alcohol y embarazos. “Aunque las cifras han bajado, necesitamos el compromiso de los padres de familia para que eviten que sus hijos deambulen por la calle durante altas horas de la noche”.
¿Qué se hace con los infractores?
Los jóvenes que infringen el decreto son conducidos a la Comisaría de Familia donde reciben atención por parte de los profesionales del área, mientras los padres de familia acuden a reclamarlos. Allí se les explica la medida, los peligros a los que se exponen al estar en la calle de noche, y se les sugiere a los padres tomar correctivos con respecto a las actuaciones de sus hijos.
Hasta el momento más de 54 jóvenes han reincidido en la violación del decreto.














