Crecen contradicciones de este este escenario. Por el deterioro del parque, se requiere hacer una inversión adiconal de $200 millones. La Alcaldía de Bucaramanga entregará al Inderbu la administración del Parque Extremo, cuando se terminen los arreglos.

Publicado por: SONIA GAMBOA
La interminable obra del Parque Extremo de Bucaramanga sigue dando de qué hablar.
Cada día se van encontrando múltiples ‘lunares’ en este escenario deportivo que prometía ofrecer las mejores pistas de BMX y Skate Park del país.
Pero no fue así. Lo que hoy se tiene son pistas deterioradas por el desuso y la inoperancia de la Alcaldía de Bucaramanga.
En efecto, este parque se empezó a construir como parte de un proyecto de renovación urbana del barrio San Martín y se programó para que fuera ejecutado en tres fases: 1) Construcción del Parque Extremo, 2) Construcción de la vía de acceso al parque y 3) Renovación urbana del barrio San Martín.
Pero a la fecha lo que saltan a la vista son contradicciones como:
El contrato inicial de la fase I de este proyecto, que es la construcción del parque extremo como tal, se firmó el 12 de marzo de 2010 por un valor de $3.662 millones.
Esa primera fase debió ejecutarse en cinco meses, pero ya han pasado cuatro años y aún la obra no se ha terminado. Más bien, lo que ha ocurrido es que se han hecho múltiples adiciones al contrato a tal punto que en este parque ya se han invertido $7 mil 500 millones.
Como si lo anterior no fuera suficiente, se requiere hacer una nueva inversión.
Desde inicios de 2013 la Alcaldía de Bucaramanga afirmaba que el parque ya estaba listo y se inauguraría cuando se confirmara la presencia de un funcionario del Departamento para la Prosperidad Social debido a que el Gobierno Nacional también había aportado recursos y debía estar presente en el acto inaugural.
No obstante, tal cita nunca se confirmó y el destino que tuvo este escenario fue el olvido y el abandono de tal proporción, que las pistas se llenaron de huecos y de maleza y los delincuentes desmantelaron el parque, llevándose desde las luminarias hasta las baterías sanitarias.
Y ahora, según el Secretario de Infraestructura, Clemente León Olaya, es necesario hacer una nueva inversión de más de $200 millones para volver a poner las instalaciones en óptimas condiciones.
Pero la lista de contradicciones continúa. Mientras la Alcaldía de Bucaramanga esquivaba su responsabilidad en poner a funcionar este proyecto, un grupo de niños y jóvenes intentaba no dejar convertir esta obra en un elefante blanco. Por varios meses han estado entrenando en la pista de BMX para seguir trayendo títulos a Bucaramanga tras participar en válidas municipales en Barrancabermeja. Sin embargo, cuando la comunidad comenzaba a apropiarse de este parque, la Alcaldía de Bucaramanga les prohibió el ingreso.
En el parque hay vigilancia privada y cuando alguien intenta acceder los encargados de la seguridad expresan que tienen la orden del Gobierno Local de no abrir a nadie. No obstante, si alguien decide ingresar pasándose por encima de las rejas, lo puede hacer. De hecho, así tuvieron que entrar el pasado fin de semana un grupo de deportistas para poder entrenar: se pasaron por encima con sus bicicletas, ante la mirada impasible de los vigilantes.
Igual método para ingresar realizan algunos jóvenes que no van precisamente a hacer deporte, sino a consumir sustancias alucinógenas. Sobre esta situación el secretario de Infraestructura dijo que a este parque solo pueden entrar las personas a las que la Alcaldía dé autorización y que el acceso general al público se hará solo cuando culminen los arreglos que se tienen que hacer y que aún no se han empezado a ejecutar.
Además, la Alcaldía no solamente ha dejado abandonada esta obra, sino también a quienes ejercen la vigilancia, ya que estas personas han tenido que soportar más de dos meses sin servicio de agua potable y por lo mismo tampoco han podido utilizar las baterías sanitarias. La comunidad del sector es la que les suministra el agua para el consumo.
La falta de un mismo discurso entre los funcionarios de la Alcaldía es otra de las características de esta obra. La Secretaría del Interior asegura que están las garantías de seguridad y que la vigilancia privada la supervisa la secretaría Administrativa. El Alcalde dice que el parque se debe poner al servicio de la comunidad, pero en Infraestructura sostienen que esto solo pasará cuando se hagan los nuevos arreglos, que pueden durar hasta 40 días a partir del momento en que se adjudique el contrato. Amanecerá y veremos.















