La Administración Local adelanta un censo en los hogares campesinos del municipio para verificar posibles casos de desnutrición entre los menores de edad.

Publicado por: REDACCIÓN METROPOLITANA
Al grave problema por la falta de agua potable que afronta el municipio de Los Santos, que hace cuatro años registra una prolongada sequía que se ha agudizado actualmente con el fenómeno de ‘El Niño’, se le suma la desnutrición infantil.
La situación ha prendido las alarmas de las autoridades locales que el pasado martes iniciaron un censo con visitas a los hogares de los niños que se encuentran en un alto riesgo de desnutrición, especialmente de la zona rural que la conforman 17 veredas.
El alcalde de esta localidad de unos 12 mil habitantes, Jaime Arenas, estimó que hay 63 niños en alto riesgo de desnutrición cuyos padres serán tenidos en cuenta en los programas diarios para garantizarles un mercado para sus hijos.
“La gente no ha podido cultivar en cuatro años, y eso dificulta para hacer mercado en los hogares... en la parte baja del municipio no hay agua para consumo humano y mucho menos para regar los cultivos”, aseveró el mandatario local.
Arenas ilustró la compleja situación por cuenta del verano y la falta de lluvias para abastecerse, señalando que de los 8 mil habitantes que conforman la población rural, el 80% no tiene agua para consumo humano.
“Gracias a que en La Mesa se genera empleo, hay familias que tienen cómo comprar mercado, pero quienes no tienen esas posibilidades, están esperando cuatro años en las veredas a que llueva, ellos son los que están sufriendo los rigores de la fuerte sequía”, reiteró el alcalde de Los Santos.
Una alternativa de la Administración Municipal es verse abocada a generar empleo a las familias campesinas más afectadas por la sequía, en labores de cuneteo o limpieza de vías.
Igualmente, anotó el burgomaestre, se brindará transporte y alimentación escolar a los niños y por medio de la empresa privada, su gobierno viene gestionando la donación de kits escolares para aliviar de alguna forma la crítica situación económica que viven las familias santeras.
Es importante anotar, que desde el año pasado, Los Santos está sometido a un drástico racionamiento de agua de 21 horas al día para surtir del preciado líquido a sus habitantes.















