Publicidad
Mar Nov 21 2017
21ºC
Actualizado 07:06 pm
Lunes 19 de Marzo de 2012 - 12:01 AM

Estoy perdiendo la cabeza

“Voy a perder la cabeza por tu amor”, reza una canción. Pero lo cierto es que muchas veces no es porque alguien lo traiga loco. La razón no la sabe, lo único que tiene claro es que la está perdiendo porque a veces trata de buscar sus lentes para leer y los tiene puestos, o porque va a buscar algo y cuando llega a ese lugar no tiene idea para qué se dirigía hacia allá.
Estoy perdiendo la cabeza

En ocasiones también siente que está perdiendo la cabeza porque le preguntan su número de celular y le queda la mente en blanco. O a veces le pasa con la cédula. El caso es que esas situaciones ya le generan una gran preocupación, pues las consecuencias empiezan a notarse. No solo ha quedado su mente nula en el banco, sino que ha olvidado incluso fechas importantes como el mismo cumpleaños de su mamá.

Esto la tiene angustiada pues no entiende cómo ha perdido concentración, ritmo en el trabajo, en sus tareas de siempre, se ha sentido dispersa y sin entender el por qué.
Vanguardia Liberal le ayuda a recuperar su cabeza.

Ejercicios de gimnasia mental

1 Es hora de que ejercite su mente. Existen cantidad de ejercicios en internet que le ayudarán. Están por ejemplo las imágenes de blanco sobre negro para que encuentre el objeto. Es el momento de estimular ambos hemisferios cerebrales.

2 No necesita moverse del lugar en donde está. Sentado en una silla, levante la rodilla derecha y tóquela con la mano izquierda. Levante la rodilla izquierda y tóquela con la mano derecha. Repita los dos movimientos lentamente diez veces.

3 Los aeróbicos, además de servirle como ejercicio de cardio para bajar de peso, le ayudan a estimular su mente. Debe seguir las rutinas, sin olvidar la secuencia.

4 Lo mismo ocurre con los ejercicios de yoga. Usted mejorará su concentración, pues durante las sesiones debe mantener una total concentración entre cada postura y su respiración. Debe ir contando durante ocho segundos mientras inhala, reteniendo cuatro, exhalando ocho y reteniendo cuatro segundos de nuevo. Así aprenderá a tener el control de su mente, mediante un continuo entrenamiento.

5 Para ejercitar el cerebro basta con cambiar de rutina. Por un día cepille sus dientes con la otra mano o camine de espaldas en su casa, vea la hora a través del espejo o vístase con los ojos cerrados.

6 Los acertijos, crucigramas, sopas de letras y sudoku le ayudarán a ejercitar su cerebro. No dude en tomar en sus manos las páginas de Entretenimiento de Vanguardia Liberal para darle a su cerebro un buen entrenamiento en las mañanas.

7 Si puede hacerlo en casa sin incomodar a nadie, lea en voz alta.

8 Este ejercicio ayuda a activar y comunicar los hemisferios cerebrales. Facilita el balance dentro del sistema nervioso y pone en alerta total al cuerpo. Ayuda a la concentración y prepara al organismo para actividades físicas como realizar deporte, moverse rápido o bailar: El primer paso es pararse y cerrar los ojos, levantar los dos brazos estirándolos hacia los lados. Posteriormente debe levantar el pie que más utiliza y ponerlo en forma de cuatro. No abra los ojos, a menos que pierda el equilibrio. Realice una respiración profunda, suelte lentamente. Mantenga sus brazos levantados, muévalos hacia adelante, permanezca cinco segundos en esta posición. Ahora realice el ejercicio con el pie contrario. En yoga este ejercicio se conoce como la postura del árbol.

Un cerebro en modo automático

Aunque usted crea que le da muchas funciones a su cerebro, es probable que no sea así. Usted toma todos los días la misma ruta, realiza lo mismo en su trabajo, regresa a casa a la misma hora, por la misma vía, llega y prepara lo mismo de siempre para cenar y ve el mismo programa de televisión. Lo anterior es evidencia de que existen ciertas rutinas que hacen que su cerebro vaya en función automático. Es hora de modificarlo, de leer otra revista, otro libro, de tomar otra ruta, de preparar otro platillo que nunca haya preparado, de seguir instrucciones.

¿Qué me pasa?

1. Si se siente disperso
Se puede elevar con facilidad, parece que estuviera contando globos, que estuviera en Marte, como le decían en el colegio a veces. Solo que ya está muy grande para eso y seguro su jefe no se lo dirá de la misma forma si lo ve con esa actitud improductiva.
¿Cuál es la causa de que prácticamente se quede con la mente en blanco, se distraiga con nada o poco se concentre?
El psicólogo Carlos Mauricio Peñalosa explicó que “no es que exista problemas de atención (después de descartar problemas de tipo neurológico). Lo que existe es un exceso de atención, pues la persona está desenfocada por atender varias cosas al mismo tiempo. Esta situación es muy común en personas de tipo visual; es decir el visual quiere tener el control total de las cosas, solo están pensando y pensando en los detalles, quieren ver sólo lo que quieren ver, por consiguiente se vuelven rígidos e inflexibles, hasta el punto de no permitir equivocarse. Todo es orden y perfección”.

2. Falta de coordinación
Muchas personas consideran que están perdiendo la cabeza porque últimamente han notado una actitud torpe. Todo se les cae de las manos, se pegan con todo, no calculan los espacios, se tropiezan y con rabia dicen que “no serían capaces de coordinar un aplauso en esas circunstancias”.
Para el psicólogo Carlos Mauricio Peñalosa, “la señal que envía en esos casos el inconsciente es que se debe parar y hacer un alto. La torpeza al caminar o topar con cosas es una señal de la mente que dice que esa persona es muy acelerada, es decir, que va más rápido que la mente”.
Por eso es que a veces se presentan los vértigos y los desmayos, como una forma de bajarle el ritmo a la vida.

3. Ahora gasta el doble de tiempo en las mismas tareas
Es señal también de perfección en exceso. Al querer tener el control total de las cosas, la mente envía señales como el mismo olvido o las equivocaciones constantes. La recomendación del experto Peñalosa es “dedicarse a hacer una sola cosa y hacerla bien. Priorice las acciones de su vida”.

VOZ DEL EXPERTO

Carlos Mauricio Peñalosa
Psicólogo especialista en PNL
“Cuando se presentan estos síntomas o signos decimos que la mente está llegando al límite. Nuestro inconsciente está enviando señales que significan que es momento de hacer un alto y preguntarse dónde hay que poner orden. Recordemos que nacimos para gobernar y gobernar implica poner orden donde hay desorden. Una de las señales de alarma cuando la mente está llegando al límite es la pérdida de memoria a corto y mediano plazo, así como los problemas de atención.

¿Qué ejercicios funcionarían muy bien para la memoria?

Si el estrés o las ocupaciones han hecho que hasta se olvide del cumpleaños de sus padres, o de su pareja, es hora de que realice los siguientes ejercicios recomendados por el psicólogo experto en PNL, Carlos Mauricio Peñalosa:
1 Hacer un alto y preguntar dónde puedo poner orden.
2 Priorizar las acciones. Hay cosas que son urgentes, cosas que son inmediatas y otras muchas que pueden esperar.
3 Encuentre su equilibrio mediante la comunicación inconsciente.
4 Practique ejercicios de gimnasia cerebral.
5 Realice técnicas que permitan romper el estado actual, es decir, acuda a estados separadores que consisten en dejar de hacer lo que se está haciendo por otros que cambien la emoción.
6 Incremente sus prácticas espirituales. Un mayor nivel espiritual es equilibrio entre la mente, las emociones y lo físico.

Publicada por
Contactar al periodista
Su voto: Ninguno (1 vote)
Publicidad
Comentarios
Agregar comentario
Comente con Facebook
Agregar comentario
Comente con Vanguardia
Comente con Facebook
Agregar comentario
Vanguardia Liberal no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio. Los comentarios que aquí se publican son responsabilidad del usuario que los ha escrito. Vanguardia Liberal se reserva el derecho de eliminar aquellos que utilicen un lenguaje soez, que ataquen a otras personas o sean publicidad de cualquier tipo.
Publicidad
Torta Everest de frutas
Una gran montaña de sabor, moldeada con chocolate y rellena de frutos rojos. ¿Qué más se le puede pedir a un postre?
Publicidad
Publicidad