Sábado 25 de Octubre de 2014
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Lunes 21 de Mayo de 2012 - 12:01 AM

¡No todo es tragedia!

¡No todo es tragedia!
¿Qué tiene de malo ser dramático? Que en cualquier momento puede sufrir un infarto debido a la excesiva seriedad con la cual se toma las cosas y no lo niegue, usted, que alguna vez ha hecho una tormenta en un vaso de agua: a veces ha sobreactuado, aunque sea un poquito, para llamar la atención.

Está bien, sí, es algo bastante incómodo que se le parta el tacón en medio de la calle o que su jefe le pida que haga algo que usted no tenía en su agenda en medio de un mal clima y sin apoyo de sus compañeros, pero, se puede solucionar, ¿verdad? No hay que hacer una tormenta en vaso de agua, aunque, en efecto, afuera haya una tormenta.
No hay por qué avergonzarse: alguna vez todos hemos sobreactuado un poco con nuestra pareja después de una discusión o si nos pillaron en algo poco agradable para conseguir un poco de compasión, pero… ¿llegar a llorar porque algún compañero de trabajo no lo saludó como siempre o porque su mejor amiga no le contestó el pin donde le contaba sus “tragedias” diarias?
La otra cara de la moneda la ven las personas que están alrededor de ese melodramático cuya vida es un argumento de telenovela. ¡Aguantarlo es imposible!
Sin embargo y contrario a lo que podría pensarse, no hay que alejarse del todo de estas personas y mejor, tratar de ayudarlas y mostrarles que pueden tener  momentos felices en su vida aunque todo parezca una tragedia insuperable. ¡Pare de sufrir!

Preguntas y respuestas

Jorge Barraca Mairal
Psicólogo
1. ¿A qué se debe el comportamiento de estas personas?  
“El comportamiento de sobreactuación y dramatismo puede tener diversos orígenes. Para poder descubrirlos hay que analizar qué busca la persona que lo hace (cuál es la función de esa conducta, decimos los psicólogos, que es lo mismo que intentar desvelar al servicio de qué está). Es muy frecuente que en estos casos se busque atención, se quieran evitar problemas o dificultades, se evite afrontar determinadas tareas (o personas) ingratas, se busque, en suma, algún beneficio”.
2. ¿Cómo sobrellevar a estas personas?
“Sin duda es difícil soportar a estas personas, en especial si este comportamiento es permanente. Es útil, no obstante, hacerse cargo de su posible patología y permitir que puedan conseguir algunos de sus objetivos por medios más adaptados: con peticiones directas y claras, solicitando ayuda y comprensión, etc. Sin embargo, hay que comprender que este es un camino largo, que requiere mucha paciencia y comprensión”.
3. ¿Cuándo hay que ponerles un freno a su comportamiento?  
“Hay que poner freno cuando con ese comportamiento se están exigiendo cosas inaceptables. Y la manera más eficaz de poner freno consiste en hacerle ver a la persona que su conducta se está interpretando como una sobreactuación, pero que con ella no se van a lograr los objetivos que pretende”.
 4. ¿Cómo se puede hablar con ellas sobre su forma de ser?
“Realmente, es difícil hablar con estas personas sobre su forma de ser. Para empezar porque este mismo comportamiento puede ser inconsciente para la propia persona, y solo tras un tiempo se le revela a sí misma. En cualquier caso, hay que acercarse al tema de forma muy delicada, pues en un inicio siempre será negado. Lo importante de toda la situación estriba en que la persona consiga poco o nada cuando sobreactúa y, en cambio, logre mejor sus objetivos (si son razonables y comprensibles) cuando lo solicite de forma más correcta socialmente. Una vez hecho este paso es cuando tiene más sentido hablar de cómo actuaba anteriormente”.

LA VOZ DEL EXPERTO

Jennifer Delgado Suárez
Psicóloga
Afortunadamente existen algunos tips que pueden ayudarles a enfrentar esta problemática:
- Establecer fronteras: pon límites de tiempo y espacio a la interacción (algo que se puede poner en práctica si se trata de un compañero de trabajo). Deje bien claro que no tiene todo el día para escuchar sus quejas.
- Sea consistente: no rompa las reglas que ha impuesto porque de lo contrario, volverá al punto de partida. Recuerde que a veces estas personas pueden llegar a ser muy manipuladoras.
- Mantenga la calma: aunque es difícil, de nada sirve enfadarse y gritar. Además, si reacciona dramáticamente, esto solo servirá para amplificar la emoción, por ende, escuche con calma hasta donde pueda, utilice adjetivos de contenido emocional positivo y, cuando no esté dispuesto a escuchar más, hágalo saber inmediatamente.
- Redireccione: una persona dramática se centrará en lo negativo; saca a relucir los aspectos positivos de la situación.
- Recomiende un psicólogo: al fin y al cabo, estas personas normalmente no se sienten felices y plenas con este papel dramático.

Publicada por
BELKYS P. ESTEBAN
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