Sí, se trata de tener constancia por 21 días. Seguro si cumple con esa programación, podrá decirle adiós a un mal hábito. Estamos hablando de programar su cerebro para cosas tan sencillas como cambiar el chip de la pereza por el deporte, de una pésima alimentación por unos hábitos más saludables, o incluso el del desorden por el orden. Sepa cómo, con ayuda de los expertos.

Publicado por: PAOLA BERNAL LEÓN
Si está cansado de un mal hábito, por ejemplo, esa alimentación perjudicial, la falta de ejercicio, dejar de fumar, incluso buscar a esa persona que emocionalmente no le aporta y al contrario lastima, llegó la hora de acabar con ello.
Solo necesita un calendario, 21 días de constante trabajo y listo, su cerebro podrá reprogramarse y construir un hábito mucho más sano y beneficioso para usted. Pero es importante tener en cuenta las recomendaciones de expertos en Programación Neurolingüística y poner toda su constancia y compromiso en ese objetivo los próximos 21 días, para conseguir resultados a su favor.
Con calendario en mano
1 Empiece por algo fácil de cambiar. Tal y como lo explica la sicóloga Marisol Ramírez Cabrera, usted puede ir aumentado de manera gradual, por beneficios superiores a los obtenidos con el hábito anterior.
2 Reconozca claramente el objetivo: “Si lo que necesito en realidad es que me quede bien el jean que no me entra desde hace un par de semanas, analizo cuáles han sido mis conductas de ese último par de semanas, que, es lo más probable, tengan que ver con un cambio drástico de conducta alimenticia”, explicó Ramírez Cabrera.
3 Obsérvese: Se trata de la observación constante de la propia conducta, como si fuéramos protagonistas de nuestro propio reality show. Es un ejercicio que deberíamos hacer diariamente, explica la experta.
4 Reemplace las pautas de conducta poco favorecedoras por nuevas que nos acerquen al objetivo trazado: Deben ser fáciles de seguir y sostener en el tiempo, tal como se han vuelto en algún momento las de cepillarse los dientes al levantarse de la cama o bañarse todos los días.
5 No desista. Es probable que los tres primeros días vaya con toda la disposición. Pero al cuarto o quinto día, aparezca la pereza y tienda a decaer.
Ante ello, la recomendación de Marisol Ramírez Cabrera es “decirle no al autoengaño permanentemente. Autoengaño y boicot personal. Reconocer el beneficio que representa la nueva conducta todo el tiempo y reconocer que por comodidad, pereza o falta de determinación buscamos excusas para dejar de intentarlo”.
6 ¿Cuál es la clave? La clave siempre es tener claridad en el objetivo, previo a un reconocimiento real de la necesidad o carencia actual. “Si fumar es una acción que satisface una necesidad real de calma para el fumador, o es un acto que la persona cree firmemente le ayuda a sostener un hecho, será difícil cambiar el hábito. La experta en PNL, Marisol Ramírez Cabrera explica que la persona debe estar segura de que dejar de fumar es mejor que seguir fumando. Se trata de prescindir del hábito con autoconocimiento, reconocimiento de la necesidad más fuerte y real.
7 Encuentre la motivación. Una motivación que no dependa de otros sino de uno mismo para llevar adelante y sostener el nuevo hábito. Por ejemplo, si antes resultaba más cómodo ser desordenado, tal vez porque alguien estuvo siempre ahí para ordenar, o simplemente nadie nos visitaba, encuentre ahora las motivaciones de ser ordenado, o de ejercitarse, por ejemplo. Tal y como lo explica la profesional Marisol Ramírez Cabrera, “quizá ejercitarse no era un acto que se consideraba necesario o útil, en cambio si uno quiere verse bien en el espejo o sentirse bien en una actividad específica, pero no quiere hacer el esfuerzo que implica la constancia de realizar un ejercicio periódicamente, probablemente eligió incorrectamente el tipo de ejercicio, ya que por el sobreesfuerzo, tuvo que abandonarlo. De ahí el autoconocimiento y reconocimiento de las necesidades”.
8 Hágase preguntas como: ¿ir al gimnasio me quitará tiempo para compartir con mi familia?¿Tendré dinero para alimentarme mejor?
Paso a paso
La sicóloga Marisol Ramírez Cabrera lo invita a realizar este paso a paso para decirle adiós a un mal hábito:
1 D arse cuenta es el primer paso. Empieza a reprogramarse cuando toma la decisión de hacer un cambio en el hábito que considera no es favorable, útil ni beneficioso para su óptima calidad de vida.
2 E n términos de Programación Neurolinguística: observa su estado actual, no le agrada y se plantea un estado nuevo, es decir, el estado deseado. Decide alcanzarlo.
3 B usca en su interior de qué recursos dispone y también mira en el exterior con qué recursos cuenta para apoyar su proyecto.
Carlos Mauricio Peñalosa
Sicólogo Especialista en PNL
¿Por qué se requieren 21 días constantes para lograr un cambio de hábito? Los estudios sugieren que el cerebro necesita de 21 días para desaprender o aprender nuevos hábitos, y esta medida de 21 días tiene que ser efectuada de manera consecutiva, procurando que el inconsciente reciba la información precisa, adecuada y que el inconsciente haya negociado previamente de acuerdo a la situación específica de cada persona.
¿Qué ejercicios podríamos hacer para cambiar un mal hábito? El mejor recurso para trabajar en el desafío de un mal hábito desde la propuesta de los 21 días consiste en la técnica de hipnopedia. Se trata de realizar durante 21 días la escucha de la programación previa realizada con el inconsciente de la persona en una unidad audible, en la que estén los recursos, valores y virtudes que se requiere para la eliminación del mal hábito. Es muy importante tener presente que la negociación con inconsciente para los 21 días es específica para cada paciente, por consiguiente hay que tener cuidado de no adquirir programaciones genéricas, pues éstas no contienen la situación específica puntual que requiere el inconsciente. Es decir, una persona que quiera eliminar una situación de fobia, pánico, miedo, no puede trabajar una programación de 21 días, pues la causa de estos trastornos son específicas para cada paciente.
La aplicación de estos 21 días de programación deben ser consecutivos y llevar un diario de campo que permita registrar el avance del día a día de la desprogramación o la negociación con inconsciente.












