Han llegado las tan anheladas vacaciones de fin de año, expresan los jóvenes. Mientras ellos se llenan de felicidad y regocijo programando qué van a hacer durante este tiempo, los padres de familia, que en su mayoría no han podido o no saldrán a vacaciones viven con 'el credo en la boca', como reza el adagio popular.
Publicado por: PIEDAD LORENA JAIMES D. / pljaimes@vanguardia.com
La preocupación y la angustia que experimentan por esta época los padres está basada en que es 'terrible' que sus hijos tengan todo el día libre en su casa.
Este temor, muchas veces, está fundado en que este receso escolar se pueda transformar en una época de descontrol total: los jóvenes duermen hasta tarde, permanecen todo el día en la calle, otros pegados al computador y otros mirando televisión.
No obstante, están los extrovertidos que pueden aprovechar la ocasión para hacer cuanta locura se pueda recrear en su cabeza.
Lo que desean los padres
Muchos son los padres de familia que anhelan que sus hijos no olviden lo que aprendieron en el año escolar. Por eso, desean que retomen sus libros para que repasen o, sencillamente, para que se preparen para la recuperación de los logros perdidos durante el año escolar.
Aunque la intención es muy bien intencionada requiere equilibrio entre la posibilidad de que el joven descanse, disfrute y estudie.
La psicóloga Nancy Vega Abreo explicó que 'las vacaciones para los jóvenes son oportunidades de vida para disfrutar plenamente con sus amigos y con su familia respectivamente, para dar continuidad a aquellas actividades que por sus diferentes obligaciones escolares no llevaban a cabo, los paseos en grupo, el deporte, las caminatas y las reuniones sanas que algunos jóvenes practican por esta época. No obstante, muchos padres no pueden participar con ellos, por las obligaciones laborales, pero si deben interesarse de manera especial en qué ocupan la mayor parte del tiempo. Especialmente si sus hijos se encuentran en la primera etapa de la adolescencia es importante dejar tareas en el hogar para que puedan adquirir responsabilidades quienes por este periodo de vacaciones no salen de viaje y permanecen en el hogar la mayor parte del tiempo'.
LISTA
A la hora de planificar las actividades para las vacaciones
Independientemente de que la familia pase la mayor parte del tiempo en la casa o fuera de nuestra ciudad estos son algunos aspectos claves a la hora de organizar las diversas actividades vacacionales:
1. El aspecto físico: Las vacaciones son muy apropiadas para hacer ejercicio físico y tener contacto con la naturaleza.
Es recomendable que el joven salga para que no permanezca pasivo en la casa. Es apropiado llevarlo o permitirle ir de campamento o pagarle un curso deportivo.
Salir a montar en bicicleta, patinar, caminar en familia por las tardes o ir a la piscina serán actividades imprescindibles. No se trata de hacer todo el ejercicio que no se ha practicado durante el año, pero sí una rutina que les permita mantenerse activos y evitar el aburrimiento.
2. Relaciones sociales: Es importante mantener y cuidar el contacto con los amigos o compañeros de colegio durante las vacaciones. Las actividades lúdicas son la mejor forma de establecer lazos de amistad y camaradería. Pero también hay más tiempo para la familia. Las vacaciones serán un buen momento para establecer relaciones con algunos miembros de la familia con los que normalmente no se comparte comúnmente, como los abuelos, tíos y primos.
3. Lo intelectual: muchos padres creen que sus hijos deben aprovechar el tiempo libre para hacer o aprender cosas que durante el año escolar no ha sido posible por falta de tiempo o energías. Cursos de idiomas, de artes plásticas, manualidades, artísticos y deportivos son una excelente alternativa.
LISTA
¿Qué hacer en vacaciones?
1 Salga a caminar, a piscina o cine.
2 Ayude con las tareas de la casa.
3 Lea, repase lo aprendido durante el año.
4 No pierda contacto con sus amigos de colegio.
5 Si su hermano menor requiere un refuerzo académico, ayúdelo.
6 Visite a sus familiares.
LA VOZ DEL EXPERTO
Elvira Vera Sánchez
Psicóloga con Maestría en Piscología Clínica Infarto Juvenil y especialista en Clínica, Promoción y Prevención en Salud.
¿Qué se recomienda para que los hijos hagan y disfruten de las vacaciones? Para los adolescentes, sus padres son personas que ponen límites a su vida y que les reprenden determinadas conductas. Surge por ende un distanciamiento entre padres e hijos. Pero para que esto no ocurra o para que se dé en menor escala se debe establecer con anterioridad un vínculo de confianza entre ambos y haber pautado una base de comunicación.
Esto no significa que en mayor o menor medida no pueda producirse el distanciamiento y una disminución de la comunicación, por lo que se debe buscar momentos propicios para lograr una relación más significativa con nuestros hijos ya que ellos están llenos de energía y con personalidades e intereses distintos a los nuestros , por lo tanto, lo mejor es prepararnos. Las vacaciones son una ocasión ideal para aumentar su diversión, afianzar sus progresos, innovar, crear y desarrollar nuevas habilidades.
Para el disfrute mutuo ¿Qué evitar en las vacaciones? El año escolar para algunos hijos ha terminado, para otros son vacaciones de mitad de año. Muchos se sienten cansados de la carga escolar que finalizó. No quieren saber de cuadernos, tareas ni horarios para levantarse; se sienten exhaustos. Por tanto, es hora del ocio, el internet, el salir con amigos, el dormir hasta tarde, el ver televisión ilimitada, el no hacerse aseo personal, entre otros. No quieren reglas, solo quieren disfrutar de las vacaciones. Éste sin número de conductas que para el adulto resultan reprochables e incomodas generan intolerancia a la hora de hacer el reclamo y de dar una orden.
Los padres generan en sus hijos incomodidad por la continua 'cantaleta' de la que son emisores casi que todo el día. Estas situaciones suscitan incomprensión de los padres hacia los hijos, por la falta de dedicación y permisividad en un momento dado del adulto para con el niño.
¿Qué actividades son indispensables para realizar en familia en esta época de vacaciones? Hay que tomar conciencia de que el tiempo para dialogar con nuestros hijos está en las vacaciones.
Se debe propiciar confianza y relajación en la familia, amenizando espacios para un mejor acercamiento, más y mejor disponibilidad para actividades programadas en el hogar, donde la opinión de todos es un factor importante.
¿Qué son unas vacaciones ideales? Tanto los hijos como padres disponen de tiempo libre en vacaciones, no están sujetos a horarios ni tienen obligaciones que cumplir fuera de casa. El ambiente familiar es más distendido y relajado. Esto afecta positivamente al adolescente, que deja de estar a la defensiva y se integra más en el ámbito familiar, como a los padres, que deben estar dispuestos para dedicarles tiempo a sus hijos. Así llegarán a conocerlos más y a establecer unos hábitos de comunicación y confianza donde el acercamiento y la convivencia hacen de las mismas unas vacaciones inolvidables tanto para chicos como para adultos.















