La participación y el compromiso de gremios, empresarios y otros actores de la cadena del turismo; los gobiernos municipales y el departamental, y las comunidades en sus territorios, es primordial para desarrollar un turismo sostenible en la región y proyectarlo internacionalmente.

Publicado por: Nuevos Proyectos
El desarrollo sostenible es la ruta de navegación en todos los ecosistemas económicos del planeta.
El turismo, uno de los sectores de gran proyección en Santander, demanda de un liderazgo gremial y gubernamental, así como un compromiso de todos los empresarios de la industria sin chimeneas, para un desarrollo sostenible.
Santander es, por excelencia, un destino ideal para muchos viajeros que llegan atraídos por su biodiversidad y escenarios naturales como el Cañón del Chicamocha, el embalse Topocoro, el páramo de Santurbán, la serranía de los Yariguíes y sus innumerables cascadas. A esto se suma la temática histórica que lo rodea.
¿Pero, qué es turismo sostenible? El turismo sostenible fortalece la preservación del patrimonio cultural y las tradiciones locales, lo que enriquece la calidad de vida de la población en los territorios. En consecuencia, la actividad turística no solo debe generar beneficios económicos, sino la protección de nuestro capital natural y aportar al desarrollo social y cultural de los territorios, como lo estable el Ministerio de Comercio, Industria y Turismo.
Santander sostenible
“Santander tiene una ventaja respecto a todos los departamentos del país y es la joya del turismo: el Cañón del Chicamocha. Esta ha sido una referencia para generar desarrollo en la región a través del turismo nacional”, destaca Miguel Ángel Castañeda Acosta, secretario Ambiental de Santander.
Según el funcionario, el Chicamocha ha potenciado otras provincias del Departamento, que cuentan con una riqueza en biodiversidad y con ecosistemas muy diferentes, desde regiones de páramo, bosques andinos y humedales, entre otros.
Esto permitirá, afirma el Secretario Ambiental, consolidar proyectos turísticos sostenibles que promuevan el cuidado y el adecuado aprovechamiento de nuestros recursos naturales y, además, impulsen el desarrollo socioeconómico en las provincias.
Uno de esos proyectos es Refugio Piedra Parada, un complejo ecoturístico en medio del Páramo de Berlín, que cuenta con certificado bajo la norma de Sostenibilidad Turística NTS 002. “En nuestro caso, que estamos en zona rural, es muy importante porque hemos logrado desarrollar una región que no tenía una vocación de turismo y la hemos puesto en la mira de las personas para que la visiten”, explica el gerente general de esta iniciativa, Nicolás Mantilla Reinaud.
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En esa dinámica sostenible, asegura que “algunos predios que antes eran dedicados a cultivos u otras actividades se han podido dejar en conservación y en unas áreas pequeñas se han desarrollado estos proyectos turísticos, facilitando de esta manera el cuidado ambiental”.
En el caso de Refugio Piedra Parada, la implementación de plantas de tratamiento de aguas residuales y energías renovables en los hoteles (paneles solares y plantas de bioenergía), así como la generación de empleo para habitantes de la región, son solo algunas de las prácticas sostenibles.
Es esencial para estos proyectos “contar con el recurso humano de la región, ya que impulsa las oportunidades laborales y, por ende, la economía de la zona que se impacta. Por ejemplo, en Refugio Piedra Parada el 95 % de nuestro equipo son mujeres de la zona que brindan servicio de calidad y su labor es bien remunerada”, asegura este empresario.

Desafíos por resolver
A pesar de que en zonas como Topocoro, Berlín y la provincia Guanentá se desarrollan proyectos similares, las fuentes coinciden en que el turismo sostenible aún enfrenta varios desafíos. Uno que impacta de manera significativa es la conectividad a través de vías secundarias y terciarias, que son deficientes.
A esto se suma la necesidad de capacitar a las comunidades de cada territorio, porque el conocimiento de los habitantes sobre criterios de sostenibilidad en los proyectos turísticos es fundamental.
“Desde la Gobernación de Santander implementaremos una estrategia para consolidación de ecopymes turísticas donde se impactará de forma positiva el sector turístico del Departamento. Respecto a la conectividad vial, se harán los mejores esfuerzos para lograr una gran inversión en su infraestructura”, puntualiza al respecto el vocero de la Gobernación.
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Impacto en la comunidad
Algunos de los impactos positivos del turismo en las comunidades en sus territorios, incluyen:
- Generación de empleo para jóvenes, mujeres y grupos étnicos.
- Redistribución de renta, equilibrando ingresos entre zonas.
- Modificación de estructuras de consumo, favoreciendo sectores locales.
- Estímulo a importaciones y exportaciones, generando nuevas demandas.
- Atracción de inversiones, impulsando el desarrollo de infraestructuras.
Conclusión: el turismo sostenible, gestionado adecuadamente, es un motor para el progreso territorial y comunitario.
Fuente: Miguel Ángel Castañeda Acosta, secretario Ambiental de Santander.
Como municipio, El Socorro (Santander) es el único destino turístico certificado en sostenibilidad (nov. 2023) por el Ministerio de Comercio, Industria y Turismo.
Por: Paola Reyes Bohórquez






