El uso de herramientas inmóticas supone ahorro en energía para las empresas que están a la vanguardia y, a la vez, ayudan a que los procesos sean más eficientes, seguros y rapidez.

Publicado por: Nuevos Proyectos
Situaciones como el control automático de la temperatura en un salón, el ingreso por reconocimiento facial o el riego de un jardín a través de un comando desde un celular, ya no son escenas de ciencia ficción; por el contrario, son una realidad cada día más evidente, y necesaria, en la operatividad de las edificaciones, incluidas las empresas.
Las edificaciones inteligentes, según el Juniper Research, que se especializa en identificar y evaluar sectores de mercado de alto crecimiento, son cada vez más una tendencia al punto que se calcula que la cantidad de edificios que implementen tecnologías de construcción inteligente en todo el mundo llegará a 115 millones en 2026. En 2022 la cifra fue de 45 millones.
Un edificio inteligente es aquel que usa la conectividad para permitir el uso económico de los recursos. Lo hace mientras crea un ambiente seguro y cómodo para los ocupantes.
Es así como el uso de la inmótica, es decir, el conjunto de tecnologías aplicadas al control y la automatización inteligente de edificios no destinados a vivienda, como hoteles, centros comerciales, empresas, escuelas, universidades y hospitales, entre otros, que permiten una gestión eficiente del uso de la energía, además de aportar seguridad, confort y comunicación entre el usuario y el sistema, es cada vez más una necesidad.
Y es que la implementación de la inmótica, explican Sebastián Gutiérrez Nocua y Andrés Felipe Rueda Sosa, gerentes de la firma santandereana Geenera, es un asunto a tener en cuenta en las empresas de hoy, pues repercute de manera directa en el cumplimiento de sus políticas de sostenibilidad porque permite controlar tanto el consumo energético como el uso de materias primas, reduciendo los reprocesos en la cadena de producción y, así mismo, reduciendo desperdicios.
“Para las empresas en Colombia es un tema cada vez más atractivo, especialmente para aquellas que valoran la eficiencia energética y la sostenibilidad; también porque aporta a la mejora de su imagen corporativa, y la comodidad y seguridad que ofrece en el ambiente de trabajo aumenta la productividad y el bienestar de los empleados”, asegura Alberto Rodríguez, presidente CEO de Inmobiliaria Century 21 Colombia.
Beneficios múltiples
La inmótica, explican los voceros de Geenera, se convierte en un factor que puede mejorar eficiencia operacional, reflejándose en la productividad de la compañía, lo cual le permitirá alinearse con la estrategia de disminuir su huella de carbono y uso de energías limpias. “La inmótica se convierte en una herramienta de control que permitirá a las empresas ser más eficientes en el manejo de recursos, buscando su mejora continua cumpliendo con sus objetivos de sostenibilidad”, agregan.
Según la experiencia de los empresarios de la región, un factor que impulsa el uso de la inmótica es que permite automatizar esos procesos que normalmente no cuidamos o controlamos en las organizaciones. “Sabemos que la energía es un recurso necesario para el desarrollo de toda actividad, sin embargo, no nos hemos centrado en saber si lo estamos consumiendo de la manera más eficiente, económica y óptima. Hoy, por ejemplo, a través de un sistema solar fotovoltaico podemos llegar a producir hasta el 100% de la energía que consumimos en nuestra empresa, lo que nos permite ser más competitivos, enmarcándonos en una producción más limpia y eficiente, reduciendo los costos asociados al consumo energético, y logrando un seguimiento constante a la forma en la cual las empresas transformar la energía en productividad”, explican.
Es importante, insisten estos empresarios, que a través de esta herramienta se cumple uno de los siete objetivos del desarrollo sostenible ODS. “Por esta razón, desde Geenera se ha considerado fundamental implementar inmótica que permita medir, corregir y optimizar el uso eficiente de la misma”, puntualizan.
Según la Agencia Internacional de Energía, las edificaciones consumen más del 30 % de la energía en todo el mundo. Se espera que para el 2050, los países de América Latina sean responsables del 6 % del uso a nivel mundial, es decir, un 40% más de lo que se consume actualmente.
¿En qué funciones?
De acuerdo con la empresa española Endesa, el empresario vanguardista que incluya inmótica en la operación de la edificación de su sede física gana una aliada para la eficiencia y precisión en el control de procesos.
Algunos de sus usos son: automatización de sistemas de riesgo, balance de consumos energéticos y control de la iluminación y persianas; acceso a informes y datos en tiempo real, ajuste automático de la temperatura ambiente en cada estancia, apertura automática de puertas, control del sonido ambiente o monitorización y control a través del móvil.
También es fundamental en tareas como detección de incendios, sistemas de vigilancia y alarma inteligente y control de accesos del personal y en el aviso de fallos o averías y soporte técnico o control de ascensores.
Por: Lorena Muñoz Marrugo







