El Gobierno Nacional le otorgó a la Universidad Autónoma de Bucaramanga, Unab, una nueva patente por la creación de un dispositivo que asiste a pacientes que sufrieron accidentes cerebrovasculares, con el fin de ayudar a recuperar y mejorar la capacidad y movilidad de los miembros superiores del cuerpo.

Publicado por: J.P.
Con el objetivo de lograr avances para impactar positivamente las terapias de pacientes que sufrieron un ataque cerebral o accidente cerebrovascular, la Unab patentó una moderna tecnología que beneficia la rehabilitación de brazos, antebrazos, manos y muñecas.
La Superintendencia de Industria y Comercio le otorgó a la Universidad Autónoma de Bucaramanga una nueva patente por la creación del ‘Efector final adaptable para robot de rehabilitación de miembros superiores o Brazo-Fit’.
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Se trata de un dispositivo que asiste a pacientes que sufrieron accidentes cerebrovasculares, con el fin de ayudar a recuperar y mejorar la capacidad y movilidad de los miembros superiores del cuerpo.
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Así funciona esta tecnología
Johan Barragán Gómez, inventor del prototipo en mención y docente asociado del programa de Ingeniería Mecatrónica de la Unab, indica que tarda cerca de dos horas en el montaje y conexión del ‘Efector’.
El dispositivo es ensamblado a un robot manipulador que tiene la Universidad, junto a una computadora y a un gorro para electroencefalogramas, que debe usar el paciente para ser asistido en una sesión de 45 minutos.
Antes del proceso terapéutico, cada paciente debe reconocer a través de su cerebro y mediante un entrenamiento con imágenes, los movimientos que realizará durante su sesión. Estos entrenamientos duran entre siete y nueve minutos, para luego poder hacer la terapia con los movimientos asistidos por la inteligencia robótica.

“Yo he trabajado desde hace casi 10 años en mi línea de investigaciones con robótica de rehabilitación. Siempre ha sido un interés, desde que llegué aquí a la Unab, en todo lo que trata de robótica de rehabilitación y ejercitación. Con el tiempo fui descubriendo que hay vacíos en la parte de las terapias de los pacientes con accidentes cerebrovasculares, por ejemplo, no hay asistencias precisas controladas repetibles”, explicó Barragán Gómez.
Este investigador e inventor es un experto en robótica. Acumula varios años de trayectoria trabajando en proyectos para miembros inferiores, y ahora dedica su tiempo al trabajo con miembros superiores.
El docente, quien también es estudiante de doctorado en ingeniería, comenzó este proyecto en el segundo semestre de 2020, junto a dos de sus estudiantes del programa de Mecatrónica, los hoy graduados de la Unab Jhon Humberto Pérez Tarazona y Edwin Jurado Moreno.
“Duramos más o menos un año en la concepción de la idea, trabajando en el desarrollo del proyecto de grado de ellos se hizo el mecanismo. Después seguimos con la fase de modificaciones y mejoras, luego el tema de validación del prototipo en un entorno real. Paralelamente se hizo la solicitud de patente en abril de 2022. Trabajamos en red junto a las universidades que pertenecen al Doctorado en Ingeniería y recibimos el apoyo de la Universidad Autónoma de Manizales”, indicó el profesor.

¿Qué viene en el marco de este proyecto?
Dentro de las etapas siguientes del proyecto está la valoración médica para determinar el porcentaje de mejora que le puede brindar la terapia convencional y la terapia asistida con el prototipo a cada paciente.
“Para nosotros representa que todo lo que hicimos en la Universidad nos dio un fruto que avala el conocimiento que recibimos. Para la gente del común que sufrió un accidente y tiene poca movilidad en sus miembros puede llegar a ser una ventaja que su EPS le brinde esta ayuda para recuperar su movilidad, puesto que, la fisioterapia convencional puede ser agotadora para ellos”, comentó Pérez Tarazona.
Además, según el docente, “esto se clasifica como un dispositivo biomédico y estos tienen que cumplir unas normas para poder comercializarse. El Invima nos dice qué tipo de dispositivo es y en qué categoría está. Ya sabiendo cómo está categorizado hay que hacer entonces el registro sanitario con una empresa aliada que nos fabrique el dispositivo para luego realizar un ensayo clínico. Mi meta es lograr comercializar todo esto que hemos venido trabajando con las otras patentes”.
Esta patente fue otorgada el 27 de diciembre de 2023 y es la sexta que recibe la Universidad por parte de la Superintendencia de Industria y Comercio. Las otras han sido: Sistema de rehabilitación asistida, nacional e internacional; Entrenador de marcha para el ejercicio de los miembros inferiores humanos, en 2020; Plataforma de simulación de ciclismo de ruta y método para la realización de un ejercicio de ciclismo de ruta simulado, de 2021; y el Proceso para la obtención de bioabono a partir de excretas porcinas, de 2019.














