El cuerpo humano en todas las áreas en contacto con el medio ambiente (piel, sistema respiratorio, gastrointestinal y genitourinario), tiene unas células médicamente llamadas presentadoras de antígenos, siendo las principales las dendríticas (por tener dendritas, pelos o extensiones). Las células dendríticas en sus extensiones tienen una especie de sensores o detectores (receptores), encargados de descubrir la presencia de virus, bacterias, sustancias contaminantes del aire o alimentos que ingerimos, toxinas, venenos, etc. Al detectar estos elementos “malignos” para el cuerpo, producen una serie de señales que viajan al interior del cuerpo, desequilibrando la flora bacteriana intestinal, activando los sistemas de “defensas” (sistema inmune), generando inflamación para controlar esta agresión. Cuando las células de la piel se estimulan, activan también las del sistema respiratorio y gastrointestinal generando una especie de “reacción en cadena”. Por eso los niños alérgicos tienen síntomas a nivel de piel, pulmones y tubo digestivo. A la vez, el cuerpo humano produce sustancias denominadas anti-inflamatorias, buscando bloquear la inflamación. Si residimos o trabajamos en un área fuertemente contaminada, nos alimentamos con comida o bebidas llenas de preservativos y colorantes tóxicos y vivimos estresados, la inflamación se acumula y hay mayor oxidación, afectando finalmente el equilibrio de las bacterias intestinales benéficas (probióticas) sobre las bacterias malas (Enterobacterias, especialmente la Escherichia coli), disminuyendo en forma importante las sustancias anti-oxidantes y anti-inflamatorias, apareciendo la enfermedad. En la aparición de la enfermedad, interviene también la herencia y otros factores explicando porqué unas personas o familias sufren determinadas enfermedades. Por esto es importante estar al aire libre, vivir tranquilos, caminar, tener parques y áreas verdes, recibir sol pero en cantidades pequeñas y alimentarnos en forma saludable y equilibrada desde el primer año de vida, aumentando diariamente la cantidad de frutas y verduras. Es muy fácil, no enfermarnos.