Los informes de la Procuraduría y la Contraloría dejaron sin defensa a Forero sobre las irregularidades que se venían presentando en el instituto en materia de contratación.

Publicado por: COLPRENSA
rgumentando razones personales, Elvira Forero dejó su cargo como directora del Instituto de Bienestar Familiar, Icbf. Después de cinco años en ese cargo, Forero le dijo adiós a una entidad que ‘le sacó canas verdes’ cuando empezaron a salir a la luz pública irregularidades que venían sucediendo en materia de contratación.
“Señor Presidente, por razones personales, las cuales he conversado con usted, es mi deseo renunciar a la dirección general del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, agradeciéndoles a usted y a la Señora María Clemencia, su apoyo y confianza a mí gestión”, dice la carta de renuncia de Forero.
Se especuló que su salida se debió también al objetivo del Gobierno, en marco de las facultades amplias para reorganizar el Estado, de reformar la estructura del Icbf, que pasó de ser parte del disuelto ministerio de la Protección Social, a una de las prioridades de la Agencia Presidencial para la Acción Social.
Pero lo cierto es que la carta de renuncia de Forero apareció justo tres días después de que la congresista Ángela Robledo, en un debate de control político, le pidió que dejara su cargo, argumentando malos manejos en materia de contratación y en la ejecución de los programas de alimentación para niños y adultos mayores bajo la protección del instituto.
“Ella no renunció sino que aceptó una solicitud que le hizo el presidente Santos para que se retirara. Es un acto de justicia, cinco años con una persona que, como lo he dicho, convirtió al Icbf en un monstruo de contratar y contratar”, dijo Robledo cuando conoció la noticia.
Las denuncias de la congresista coinciden con el panorama que encontraron la procuradora delegada para la Infancia y Adolescencia, Ilva Miryam Hoyos, y un estudio de la Contraloría, sobre la forma irregular como se venían gestionando contratos millonarios y la falta de control por parte del Instituto para evaluar que los beneficiarios del Icbf reciban lo que tienen por derecho.
¿POR QUÉ SE FUE?
Una de las denuncias que hizo Robledo y que ratificaron los organismos de control es que Forero concentró los recursos públicos mediante contratos con las mismas empresas, lo que acarrea, según la congresista, problemas de transparencia en los procesos, favorece los monopolios, homogeniza la producción y la alimentación, y debilita el papel participativo de las 33 regionales.
Dentro de las empresas que el instituto privilegió se encuentra las del Grupo Torrado, que se quedó desde el 2006 con el contrato para atender el Programa de Alimentación Escolar (PAE) y el Programa de Alimentación del Adulto Mayor (PNAAM). Los contratos con las empresas de este grupo entre el 2006 y el 2011 ascendieron a 81.700 millones de pesos.
Una de las empresas de este grupo, Cooprosperar, contrató directamente con el Icbf unos 56.000 millones en los últimos cuatro años en todo el país y, según la Procuraduría, a pesar de múltiples irregularidades en sus servicios, el instituto firmó once contratos de manera directa para PNAAM, en el último año.
En la audiencia de control político salió a relucir que, por ejemplo, los alimentos que entrega el Grupo Torrado en algunas ocasiones llegan en menores cantidades a las estipuladas, son muy maduros o en estado de descomposición, carecen de registro del Invima y no cumplen con la variedad y exigencia de nutrientes establecidos en las minutas.
Más preocupante aún es que en algunos lugares hay una especie de ‘pico y placa’ en los comedores, que hace que muchos niños y adultos mayores se queden sin alimento ciertos días, aunque se cobran los cupos completos. Una inconsistencia que va de la mano de la falta de control y registros en las entregas.
La Contraloría, por su parte, corroboró una denuncia que hizo la procuradora delegada en agosto, cuando evidenció que comedores del programa de alimentación al adulto mayor no tienen las condiciones de salubridad requeridas y en algunos casos los beneficiarios deben hacer labores que son propias de los prestadores del servicio.
El informe de la procuradora delegada destaca que "no se entiende cómo el Icbf desde el 2006 contrata con los mismos operadores, no obstante que en los informes de interventoría se establecen reiterados incumplimientos que atentan contra su función misional”, refiriéndose a las inconsistencias encontradas tanto en el programa que atiende a los niños como a los ancianos.
Sin embargo, en una entrevista exclusiva para Colprensa, Elvira Forero había explicado que “una inconsistencia o una falla no es razón para rechazar a un oferente” y agregado que “un contratista multado se puede volver a contratar”. El problema según la ex directora del Icbf radicaba en que no hay más oferentes.
LA CONTRATACIÓN DE LA CONTRATACIÓN:
Otro contrato que nadie parece entender es el que hizo Forero con la Red Alma Máter (Red de Universidades Públicas del Eje Cafetero para el Desarrollo Regional). Los estudios citados encontraron que el Icbf, teniendo una planta de 5.100 funcionarios, contrató entre el 2007 y el 2011, a 7.470 profesionales externos.
Aunque Forero explicó que la contratación estaba dirigida a fortalecer los equipos psicosociales de las defensorías de familia en las áreas de nutrición, trabajo social y psicología, se constató, que el perfil de los profesionales contratados en su mayoría era de ingenieros, abogados y administradores de empresas, con contratos muy cortos que no generaban procesos.
Otro problema que detectó la Procuraduría es que nadie más fue convocado para esta contratación, lo cual, según ese organismo de control, promueve la elusión sistemática de la contratación pública y podría configurar fraccionamiento de contratos.
Otro problema que detectaron tanto la Procuraduría como la Contraloría es que con el contrato de la Red Alma Máter, el Icbf dejó de lado el ejercicio de su función administradora de los recursos públicos y la potestad para contratar, una responsabilidad que solo puede ejercer la institución pública.
LO QUE SE VIENE PARA EL ICBF
La congresista Ángela Robledo explica que la salida de Forero se debe convertir en la oportunidad para dar el viraje de una política asistencialista hacia una política social, que cambie el modelo de contratación que se venía manejando y que no resultó efectivo.
Según Robledo es importante descentralizar el tema de contratación, para darles la oportunidad a los empresarios de las regiones de que participen en el proceso: “Hay que reactivar la economía campesina y permitir que nuestros niños no sigan comiendo solo galletas con leche, como sucedió con el programa Desayunos con Amor. Dónde quedan la arepa, el plátano y los fríjoles. Hay que activar la economía local y un aliado será el Ministerio de Agricultura”.
El año entrante el Instituto contará con cerca de cuatro billones de pesos de presupuesto, que servirán para renovarlo. Según Robledo, será necesario reforzar el número de funcionarios del Icbf, pero no de forma paralela, sino con contratación de planta.
POR QUÉ ES IMPORTANTE EL ICBF
Durante este año el Icbf manejó un presupuesto de 3,18 billones de pesos, uno de los más altos aprobados para una entidad del Estado. En total hay 33 regionales y 200 centros zonales, que soportan la gestión institucional en los departamentos y municipios.
Tiene la responsabilidad de entregar 14,5 millones de raciones alimentarias diariamente a través de programas como Desayunos Infantiles con Amor, que atiende a 1.584.666 niños entre los seis meses y los cinco años; el PAE, que provee alimentación a 4.071.246 niños y adolescentes en los colegios, y el Programa de Alimentación para el Adulto Mayor, que atiende a 388.024 ancianos en todo el país.
De igual forma, tiene a su cargo el manejo de los programas: Hogares Comunitarios, Jardines Sociales y Hogares Infantiles, donde se atienden a niños de seis meses a cinco años con el apoyo de las madres comunitarias.
A estos programas se suma el de los 103 centros de recuperación nutricional para atender a niños que requieren una intervención alimenticia urgente, con el apoyo de organismos de salud y atención ambulatoria.














