
Si bien es cierto que gran parte del invierno que ha afectado al país en el último año se lo ha atribuido a ‘La Niña’, pese a que su partida es inminente -según los expertos-, el país aún debe mantenerse alerta.
"Seguimos en situación de riesgo todavía y la vulnerabilidad sigue siendo alta, especialmente en el centro del país. A mediados de marzo y abril iniciará la primera gran temporada de lluvias intensas", aseguró Lozano, quien respaldó el reporte de la OMM que señala que "no se puede predecir si dentro de tres meses tendrá una mayor incidencia ‘El Niño’ o ‘La Niña’, o si las condiciones serán neutras".
De acuerdo con Lozano, hay muchas regiones de Colombia que no han podido recuperarse tras sentir el rigor del invierno por largo tiempo y sin tregua. Sobre esta situación anotó "Colombia lleva casi dos años en esta situación de emergencia. El país recibió siete veces las lluvias que normalmente recibe y esto no ha frenado ese impacto que se refleja en la vulnerabilidad de muchas regiones".
Ante la llegada de las lluvias, el director del Ideam reiteró que "ni se debe bajar la guardia" por considerar erróneamente que la partida del fenómeno de ‘La Niña’ daría un respiro. "La situación es de emergencia por la temporada de lluvias. Hay que acelerar las obras en las zonas vulnerables y mantener más activos que nunca los planes contingencia para evitar que se repitan las tragedias", resaltó.
Para ilustrar que el riesgo está vigente, Lozano expuso que el tiempo seco que se ha presentado en el país en el último mes -que tiene en alerta roja por incendios forestales en Bolívar, Cesar, Córdoba, La Guajira y Magdalena- no ha sido suficiente para mejorar las condiciones de los lugares más golpeados con inundaciones y deslizamientos.
"Los suelos y las montañas siguen saturadas de agua y con alto riesgo de que se presenten más deslizamientos. No debemos olvidar que Colombia es un país de lluvias", reforzó Lozano. Finalmente, el funcionario respaldó la información sobre el último episodio del fenómeno de ‘La Niña’, ese mismo que causó múltiples tragedias en el país, alcanzó su máxima intensidad entre finales de 2011 y principios de 2012, -según la OMM- y fue considerablemente más débil que el de 2010-2011,

