Un común denominador en las regiones del país es la falta de médicos internistas. Se necesitan entre 206 a 460 más para atender la demanda.

Publicado por: COLPRENSA
Acorde con un estudio del Cendex de la Universidad Javeriana se estima que en el 2011 al país le faltaban entre 14.424 a 25.780 médicos generales. En otras palabras, se tienen 77.473 médicos generales pero deberían existir de 91.189 a 103.253 para cubrir la demanda de pacientes en todo el país.
El déficit se extiende a los médicos especialistas, porque se tienen 7.872 pero se necesitan de 9.066 a 10.187. Lo mismo sucede con los subespecialistas (médicos con segunda especialización), porque se cuenta con 5.464 pero se requieren entre 6.093 a 6.846.
Un común denominador en las regiones es la falta de médicos internistas. Se necesitan entre 206 a 460 más para atender las demandas de esta especialidad por la cual pasan cientos de pacientes. La falencia se registra en ciudades pequeñas y apartadas del centro del país como Sincelejo y Valledupar, pero también en capitales como Medellín, Cali y Cartagena.
Otra especialidad que tiene grandes carencias en recurso humano es pediatría. El país tiene 2.120 pero debería tener entre 2.329 a 2.617. Las ciudades donde más se necesitan son: Manizales, Ibagué y Santa Marta y en el departamento del Guaviare, donde se tienen falencias en todas las especialidades básicas (ginecobstetricia, ortopedia, cirugía general, dermatología y neurología).
El estudio también deja al descubierto que hay un déficit de 217 a 422 cirujanos generales; de 485 a 732 anestesiólogos; y de 77 a 184 ortopedistas y traumatólogos. Esto sin contar el déficit de médicos con segunda especialización, por ejemplo, endocrinología y pediatría, que van más allá cuando los pacientes lo requieren.
La pregunta que surge es si el sistema de salud podrá cumplir con los tiempos estipulados por la ley antitrámites para asignar citas con médico general en un plazo máximo de tres días y cuál será el tiempo de espera que se le pondrá a las especialidades, teniendo en cuenta que hay una deficiencia generalizada de las mismas.
Según la directora médica de Acemi, Sandra Camacho, será difícil cumplir con la norma en regiones apartadas donde no hay disponibilidad suficiente de médicos generales y menos de especialistas y subespecialistas.
Por ejemplo, en el Vaupés donde el traslado de un lugar a otro en muchos casos es por río o en Boyacá donde hay dispersión geográfica; o en los municipios acosados por el conflicto armado porque los médicos no aceptan estas plazas.
En el tema de especialistas, para Camacho es importante que el Gobierno antes de definir los plazos para la asignación de citas, que tendrá que hacerlo a mediados de este año, debe hacer una actualización de los resultados del estudio del Cendex, para saber dónde se presentarán mayores dificultades con ciertas especialidades.
La directora médica de Acemi explica que por ejemplo en países como Chile optaron por definir tiempos de espera por patología y no un lapso para todas por igual. Esto teniendo en cuenta que no hay especialistas por cada paciente y porque hay algunas enfermedades que requieren con mayor urgencia la atención del especialista que otras.
Por ejemplo, cuando se trata de un cáncer de seno se sabe que la paciente que no inicia un tratamiento a los 90 días después de tener una sospecha de la enfermedad tiene menos probabilidad de vivir que una mujer que sí inicia el tratamiento a tiempo.
“Si estamos tres personas esperando en una sala de emergencia y solo tenemos un médico, nos ponemos de acuerdo para que el más grave pase primero. Si se tiene el recurso limitado para atender un número de consultas especializadas en oncología, se les da el primer turno a las personas que tienen más riesgo de muerte pero también más chance de sobrevivir”, explicó Camacho.
Y es que para la doctora es necesario que el Gobierno defina qué modelo de atención quiere prestar: si uno enfocado en la atención primaria y donde el médico general tenga las herramientas para atender con mayor resolución, o si se inclina por un modelo donde hay más especialistas y subespecialistas.
Según Camacho, en ambos casos se tendría que definir cuántos médicos generales y especialistas hace falta, para trabajar con la academia en la formación de esos profesionales que está demandando el país.
De igual forma se deberán definir las zonas donde existen mayores falencias y analizar cómo se generan incentivos económicos y académicos para que los médicos acepten el trabajo en las ciudades intermedias y alejadas, y todos los colombianos puedan realmente acceder a los servicios de salud a tiempo y con calidad.
“El hecho de que tu tengas la oferta necesaria no te garantiza los mejores resultados en salud, hay que mirar que no solo es el volumen de la oferta sea resolutiva, que cumpla con las guías, que le cumpla al paciente con sus expectativas. La calidad no es solo oportunidad, es integralidad, humanización de la atención”, concluyó.
Estos temas se discutirán a fondo en el Congreso anual de la Asociación Latinoamericana de Sistemas Privados de Salud (Alami), que se realizará en Bogotá el próximo 8 de marzo, donde se analizarán los retos y estrategias que están realizando otros países de la región para fomentar un acceso al servicio de salud con calidad.












