Terminado el ciclo 30 de conversaciones de paz entre el Gobierno y las Farc, y la cuarta y penúltima visita de víctimas a Cuba para reunirse con los negociadores de ambas partes, quedan sobre la mesa varios aspectos sobre este tema.

Publicado por: COLPRENSA
El primero de ellos es el hecho de que las Farc reconocieran que han dejado víctimas entre la población civil que, aunque no es la primera vez que lo hacen, sí es la primera que ofrecen una justificación por sus actos, negando toda intención de atentar contra la población desarmada.
Según ellos, “sabemos que por errores en nuestras operaciones hemos causado daños a las poblaciones indefensas, pero siempre ha sido de manera colateral y nunca voluntaria”. De acuerdo con sus declaraciones, “la población civil no es objetivo principal ni secundario de ninguna de nuestras acciones”.
En este sentido, afirmaron que no aceptarán cargos por crímenes de lesa humanidad, que según ellos sí han cometido otros actores del conflicto como los paramilitares, el Estado e incluso Estados extranjeros. Según la delegación negociadora, “estos actores también deben reconocer su responsabilidad con las víctimas del conflicto”.
UNA DELEGACIÓN DE VÍCTIMAS DISTINTA A LAS ANTERIORES
A diferencia de las tres ocasiones anteriores, en la cuarta delegación de víctimas que visitó La Habana (Cuba), para reunirse con los delegados de las Farc, estuvieron un paramilitar desmovilizado y un guerrillero encarcelado, que participó a través de videoconferencia que fue proyectado durante la audiencia con las víctimas.
También hubo representación de la comunidad Lgbti con Nora Elisa Vélez, quien luego del asesinato de varios miembros de su familia a manos de las Farc, tuvo que desplazarse desde su natal Sevilla, en el Valle del Cauca, hacia Armenia, la capital de Quindío.
También hubo representación de indígenas, campesinos y víctimas de minas antipersonal e incluso una víctima exiliada en el exterior, Juan Carlos Villamizar, quien tuvo que salir del país por pertenecer a un movimiento estudiantil llamado 'Asamblea de Jóvenes por la Paz'.
Uno de los casos más interesantes fue el de la periodista Jineth Bedoya, víctima de secuestro, tortura, amenaza de muerte y violencia sexual por parte de paramilitares en el año 2000, cuando realizaba un trabajo investigativo en la Cárcel Modelo de Bogotá. Ella también fue víctima de las Farc en 2003 cuando fue secuestrada en el Meta, grupo del que también recibió amenazas durante 2010 y 2011.
Tras escuchar los testimonios del guerrillero encarcelado Tulio Murillo Ávila y de la misma Jineth Bedoya sobre la situación de las cárceles en Colombia, las Farc pidieron al Gobierno que mejore la situación de Derechos Humanos en los centros penitenciarios del país.
HUMANIZACIÓN DEL CONFLICTO
Ante la constante renuencia del Gobierno en el tema de pactar el cese al fuego bilateral, mientras se negocian los últimos puntos de la agenda y se alcanza un acuerdo final, las Farc presentaron una propuesta de desescalamiento del conflicto armado.
Esta incluye el comienzo inmediato del desminado, el cese al reclutamiento de menores, revelar la verdad sobre los desaparecidos, cesar la contaminación por armas, el uso y abandono de artefactos explosivos improvisados, así como el uso abusivo y desproporcionado de la fuerza.
De acuerdo con el exconsejero presidencial de paz, Carlos Eduardo Jaramillo, “ese cese bilateral al fuego se ha aplicado en Colombia en todos los procesos que se han surtido con todas las guerrillas que se han desmovilizado hasta el momento”.
Sin embargo, el profesor Jaramillo asegura que “debido a que el Gobierno no puede cesar las acciones armadas del Ejército, porque las Farc no son los únicos actores armados en el territorio nacional, la única forma de tener muestras de paz de las Farc es humanizando el conflicto”.
Sobre el desminado, el coronel(r) Carlos Alfonso Velásquez aseguró que “eso requiere que las Farc hayan guardado una especie de archivo de mapas de dónde están ubicadas las minas antipersonal, para entregárselas a los agentes del Estado”, sobre lo cual el excomandante del Bloque de Búsqueda del Ejército Nacional aclaró que “ellos no suelen hacer eso, ellos memorizan las ubicaciones de las minas, para evitar que caigan en manos de las autoridades”.
Sabiendo esto, la única opción que el coronel(r) Velásquez propone es que “sean los mismos guerrilleros quienes desarmen las minas, pues ellos conocen su ubicación”. Al ser interrogado sobre la posibilidad de que estas minas sean desactivadas, el coronel(r) dijo que “esto es algo muy difícil, porque ellos las elaboran para que no puedan ser desarmadas y hacerle la labor más difícil al Ejército”.
Mientras tanto, el sector uribista de la política sigue incrédulo con respecto al proceso de paz con las Farc. El exministro y exalto Comisionado de Paz, Carlos Holmes Trujillo, afirmó que “los únicos enemigos del proceso de paz son los terroristas de las Farc”.















