
La Cancillería colombiana, en su última nota verbal, se mostró inquieta porque después de un año no se ha dado a conocer de manera oficial el acta de levantamiento de los hechos.
Por su parte, los familiares de las víctimas se quejaron de que la Cancillería colombiana no se haya pronunciado de manera contundente ante el Gobierno de Aruba para pedir una explicación y los resultados de la investigación.
El 22 de febrero del 2012, en las calles de Aruba, miembros de la Policía dispararon más de 60 veces contra el vehículo en el que se movilizaban Benjamín Castro Aguirre, de 32 años, y su primo Alcides Peralta Pereira, de 55 años, en medio de un operativo de drogas cuya información suministró la DEA.
Castro Aguirre y Peralta Pereira eran seguidos por las autoridades de ese país al confundirlos con los protagonistas de un intercambio de droga.

