Pese a que durante un tiempo algunas zonas del Centro y Cabecera estuvieron despejadas de vendedores ambulantes, actualmente estos sectores están nuevamente invadidos de informales.

Publicado por: SONIA GAMBOA
Aunque en el balance de gobierno que entregó el alcalde de Bucaramanga, Luis Francisco Bohórquez Pedraza, se destacó que despejaron a los vendedores ambulantes de las calles y recuperaron el espacio público, la realidad es otra.
Y es que si bien es cierto la Administración Local emprendió en el 2013 el programa de desalojo de ambulantes en el Centro y Cabecera, esta medida no fue sostenible.
Actualmente, estos dos sectores de la ciudad están nuevamente invadidos por las ventas informales y sin ningún tipo de control por parte de las autoridades.
Los vendedores ambulantes se aferraron al argumento de que la Alcaldía no les garantizó sitios estratégicos de reubicación y por eso retornaron a las calles.
Por su parte, la actual Administración se quedó con la tesis de que “mientras existan compradores ambulantes habrá vendedores ambulantes” y no se avanzó en el programa de recuperación de espacio público en otras zonas, como San Francisco y la Ciudadela Real de Minas.
Invadieron Cabecera
En ese sentido, es de anotar que aunque en el Centro están de nuevo los informales, las vías no están invadidas en la misma proporción de cuando Bohórquez Pedraza inició su gobierno.
No obstante, si no se toman medidas contundentes al respecto, el Paseo del Comercio y vías como las calles 34 a la 37 y las carreras 15 a la 19 podrían quedar nuevamente intransitables con la paulatina invasión de vendedores informales.
Eso es precisamente lo que ha ocurrido en Cabecera, específicamente en el parque San Pío, el cual se ha convertido en las noches en un ‘mercado persa’.
Venta de chuzos (pinchos), mazorcas, algodones de dulce, manzanas acarameladas, globos, artesanías y saltarines es lo que se ve ahora en el reconocido parque San Pío.
Voceros de la Junta de Acción Comunal de Cabecera manifestaron el rechazo a la permisividad que ha dado la Alcaldía de Bucaramanga a este tipo de invasión del espacio público.
“Las ventas ambulantes en Cabecera ya están incontrolables. Por el parque San Pío ya no se puede caminar, porque está invadido de informales”, dijo un vocero de la Junta de Acción Comunal.
Operativos
Sobre esta situación el secretario del interior, César Parra, señaló que desconocía que el parque San Pío estuviera invadido de ambulantes.
Afirmó que establecieron un plan especial de recuperación de espacio público con la Policía para esta temporada navideña.
“Somos conscientes que en esta época de diciembre los vendedores informales intensifican su actividad y por eso se reforzará el personal de espacio público para que realicen controles”.
De manera que lo que le espera al alcalde electo, Rodolfo Hernández, es iniciar nuevamente un programa de recuperación de espacio público que sí sea sostenible.
¿Qué propuso Rodolfo Hernández en campaña?
Durante su campaña a la Alcaldía de Bucaramanga, Rodolfo Hernández expuso que el Municipio debe brindar ayuda a los vendedores ambulantes de la ciudad, pero sin regalarles nada.
Propuso que una solución a esta problemática de informalidad puede ser la construcción de un centro de mercadeo minoritario donde los vendedores pagarán el arriendo de los locales y donde podrán ejercer su actividad comercial de manera formal.
En relación con el centro comercial Feghali, que es el sitio que los alcaldes siempre proponen como lugar de reubicación para los ambulantes, Hernández calificó este lugar como un “monumento al despilfarro y a la fealdad”.
“En mi administración compraremos los predios sobre la calle 33 y demoleremos Feghali para hacer un centro comercial minorista de altísima calidad en el diseño. Si no hay diseño funcional y estético para que los bumangueses vayamos, no hay ventas. La gente no va a comprarles. Porque sin diseño no hay ventas y los vendedores se irán de nuevo a la calle y ese sería un problema de nunca acabar”, dijo Hernández durante su campaña.














