Bucaramanga
Jueves 02 de junio de 2016 - 05:12 PM

“Hay que llevar los derechos Lgtbi del papel a la vida real”

Entrevista con Marcela Sánchez, directora de Colombia Diversa.Siga este viernes la entrevista en directo con Marcela Sánchez, a partir de las 10:00 a.m. por Vanguardia.com

“Hay que llevar los derechos Lgtbi del papel a la vida real” (Foto: Suministrada/ VANGUARDIA LIBERAL)
“Hay que llevar los derechos Lgtbi del papel a la vida real” (Foto: Suministrada/ VANGUARDIA LIBERAL)

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Publicado por: PAOLA ESTEBAN

Para 2008, cuando Marcela Sánchez, directora de Colombia Diversa, visitó Bucaramanga invitada por el Grupo de Género y sexualidad de la Universidad Industrial de Santander, UIS, la situación de la población Lgbti en materia legal y social se complicaba por la sociedad mostraba resistencia ante los avances en materia legal.

Un informe de la organización llamó al periodo entre este año y el siguiente como uno de “avances y retrocesos”: En 2007 la Corte Constitucional emitió una serie de fallos a favor de sus derechos patrimoniales, lo cual despertó en los años siguientes una fuerte resistencia social.

El caso más emblemático de ese periodo fue el de una pareja de adolescentes lesbianas a las que les fue rechazada su matrícula en un colegio de Manizales por su orientación sexual, lo cual despertó sentimientos encontrados entre los colombianos.

Sánchez concedió una entrevista para este diario donde se le preguntaba si una persona homosexual estaba enferma. La respuesta tajante fue “no”. Mucha agua ha corrido desde entonces y ahora que la Directora de Colombia Diversa vuelve a la ciudad invitada por el movimiento Diversas Incorrectas –que lucha por la visibilidad de las mujeres- ya se ha alcanzado un gran avance en esa paridad legal que se buscaba.

La adopción por parte de parejas del mismo sexo y el matrimonio igualitario son victorias de las cuales hoy puede disfrutar la comunidad. Vanguardia.com habló con Marcela Sánchez sobre cómo ve la sociedad a los homosexuales y qué viene en la agenda pública para la población Lgbti.

¿Ha cambiado la percepción sobre la homosexualidad como enfermedad en la sociedad desde 2008 hasta ahora?

“Sí, ha cambiado, pero aún persisten muchos prejuicios frente a los homosexuales. No sé si las personas lo asocien aún a enfermedad, pero sí a algo que no está bien, que no es normal”.

El 2015 y este año la población Lgbti alcanzó varios derechos civiles –la adopción por parte de parejas del mismo sexo y el matrimonio igualitario-, ¿cómo ha reconocido la sociedad estos alcances?

“Yo creo que los reconocimiento legales sí ayudan a que la gente empiece a ver con más naturalidad los derechos asociados a poblaciones minoritarias. Sin embargo, no es suficiente sólo un cambio normativo, pero ayuda que sea una alta corte la que haga ese cambio legal para que la gente empiece a pensar que está bien. Deja de ser un tema marginal porque de alguna manera ya se está manejando en altas instancias del Estado. Pero no es suficiente decir que con cambiar una ley va a cambiar la mentalidad”.

Algunas personas preguntarían que luego de lograr el reconocimiento de estos derechos civiles, ¿Qué más hace falta que logre la población Lgbti?

“Cuando  me hacen esa pregunta me parece curioso que la gente pregunte qué más quieren los Lgbti. Esto demuestra que la gente ignoraba mucho sobre la población y no sabían que no estaban reconocidos ni los derechos mínimos. Los derechos que está solicitando la población Lgbti son los mismos que tienen el resto de la población, pero como hay esa desinformación, se cree es que es mucho. Si se supera esa etapa, realmente falta mucho por hacer en temas de implementación. Una cosa es que la Corte Constitucional diga que sí y otra es que no se sigan presentando casos de funcionarios que piden requisitos adicionales o que están confundidos con los plazos y los trámites. Esto hace que la población Lgbti se desmotive. En ese periodo de transición hay muy poca claridad”.

Hay tan poca claridad que la senadora Vivian Morales está adelantando un referendo que podría echar atrás el derecho de las parejas del mismo sexo a adoptar. ¿Se puede hacer? ¿Tiene sentido?

“Esa discusión es un mecanismo que está en la Constitución, ese es el juego democrático y la senadora puede hacerlo, no es ilegal. Tampoco es un trámite tan sencillo, pero sí lo puede hacer. Lo que se plantea más bien unas preguntas éticas y de derechos humanos. La pregunta es si los derechos humanos deben ser sometidos a consultas. Aquí no se está consultado si las parejas del mismo sexo tienen derecho o no a adoptar, aquí lo que se está consultando es si los niños tienen derecho a ser adoptados por cualquier familia. E incluso se está preguntado, y no sé si la gente lo tiene claro, si las personas solteras pueden adoptar. Esto no es solamente contra las parejas del mismo sexo sino contra las personas solteras porque plantea que las parejas heterosexuales son las únicas que pueden adoptar.

Es decir que el problema es de ética…

“El referendo tiene unos dilemas éticos en términos de si es posible consultar los derechos a las mayorías porque para eso existen las cortes, para hacer lo que las mayorías no han hecho. Ese es el equilibrio de poderes porque si no estaríamos sujetos siempre a consultar estas decisiones todo el tiempo. Y aquí es un tema de derechos humanos de una población, no es un tema cualquiera”. 

Con respecto al tema del matrimonio igualitario, algunas personas lgbti opinan que no importa tanto este tema porque hay otro tipo de derechos que son más importantes. ¿Por qué se luchó por el reconocimiento del matrimonio igualitario?

“Porque uno lo primero que debería solucionar en un Estado es que haya igualdad ante la ley. Aunque no es un tema de primero esto o segundo esto. O que no haya gente trabajando por la salud de las personas transgénero. El matrimonio es lo más visible, pero eso no quiere decir que sea lo más importante. El tema del matrimonio estaba relacionado una discriminación en la ley que había que eliminar. Cuando se trabajó porque ser gay o lesbiana no fuera una limitación para ser docente en el año 98 uno no se pregunta si eso es importante o no es importante. Es muy importante, uno no puede estar discriminado por la ley”.

¿Qué temas se están manejando en la agenda de derechos para la población lgbti?

“Para la población trans todavía las cosas no son muy claras en el ámbito  legal, por ejemplo, frente a temas de su ciudadanía, a su estatus civil, frente a cambios de su nombre. Se ha avanzado legalmente en eso, pero todavía no hay mucha claridad sobre la situación incluso jurídica de las personas transgénero y eso debería ser lo básico. Ya se sabe que pueden cambiar su componente de sexo en su documento de identidad, que pueden cambiar nombre, que las  mujeres trans no están obligadas a presentar su libreta militar para acceder a un trabajo, que en cuanto a salud deben estar en el plano obligatorio de salud. Sin embargo siguen habiendo muchas restricciones y no hay claridad legal frente a estos temas.

Ahora, obviamente en relación a los temas de paz y conflicto es inevitable que se empiece a abrir una agenda para saber qué pasó con las personas lgbt en marcos de conflicto y cuáles van a hacer las adecuadas reparaciones a las víctimas, no solamente a nivel individual, sino colectivo.

¿Qué sigue, entonces, en cuanto a la lucha por los derechos de la población?

“Hacer realidad estos derechos. Una cosa es que haya la ley y otras es que se viva. Ya sabemos que no podemos ser violentados por nuestra familia, pero sigue sucediendo. En nuestra campaña ‘Carta a un homófobo’, el 80% de éstas fueron dirigidas a las familias y ahí hay un desafío importante, que se viva una vida igual que se proclaman en el papel”.

Usted estará en la UIS para hablar de la visibilidad de las mujeres en la lucha derechos lgbti. ¿Es un mito o una verdad que hay más hombres que mujeres que dan la cara por la lucha de sus derechos?

“No es un mito que la sigla Lgbti esconde un montón de desigualdades internamente, no solo de clase, origen regional o de edades. No es lo mismo una lesbiana en Bogotá que en Bucaramanga, un gay adolescentes a un gay adulto. Lo lgbti sirvió para mostrar que en temas de sexualidad había mucha diversidad, pero también ha contribuido a invisibilizar muchas desigualdades y diferencias. En los planes de desarrollo, por ejemplo, no se sabe cuántos recursos se han dado para cada una de esas poblaciones y qué tanto se ha cambiado la vida individual y como colectivo de cada una de ellas. En términos de las mujeres lesbianas falta mucha visibilidad positiva”.

¿Cómo se puede cambiar la situación?

“Primero motivar a las mujeres para que salgan del closet, a que sean visibles para que puedan hacerlo en sus propias familias, en los distintos espacios sociales, desde la calle, en los bares. Ahí nos cabe mucho a las propias mujeres lesbianas luchar por nuestra visibilidad, incluso en nuestros espacios de trabajo o por lo menos mostrar las dificultades y cómo superarlas. No nos podemos quedar en la letanía eterna de quejarnos pero tampoco superamos las dificultades. Lo primero es hablarlo de frente en los diferentes áreas, pero no quejarnos toda la vida de que somos invisibles”.

 

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Publicado por: PAOLA ESTEBAN

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