Bucaramanga
Lunes 02 de enero de 2017 - 12:01 AM

En 2016, Metrolínea perdió 12,9% de los usuarios

La última Encuesta de Transporte Urbano del Dane confirma que Metrolínea sigue perdiendo pasajeros, especialmente en las rutas alimentadoras y en los padrones. Además, frente al año pasado, hay casi un 19% menos buses en servicio.

Metrolínea sigue perdiendo pasajeros a pesar de los esfuerzos de este año con la reestructuración de las rutas y la puesta en marcha de varias rutas expresas. (Foto: Archivo / VANGUARDIA LIBERAL)
Metrolínea sigue perdiendo pasajeros a pesar de los esfuerzos de este año con la reestructuración de las rutas y la puesta en marcha de varias rutas expresas. (Foto: Archivo / VANGUARDIA LIBERAL)

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Publicado por: REDACCIÓN VANGUARDIA LIBERAL

Este año que acabó de terminar fue, sin lugar a dudas, uno de los más difíciles para Metrolínea.

A pesar de los esfuerzos que se hicieron con la reestructuración de rutas, la entrada de la ruta AN1 al Norte y la puesta en marcha de varias rutas expresas, esto no fue suficiente para evitar la fuga de pasajeros que se dio durante todo el año.

Así quedó demostrado en la última Encuesta de Transporte Urbano de Pasajeros (Etup) del Dane, que reveló que en el tercer trimestre de este año (julio a septiembre), Metrolínea movilizó 9‘552.590 pasajeros, un 12,9% menos que en el mismo periodo de 2016, cuando se reportaron 10’969.320 pasajes validados.

Fuga de pasajeros

En el caso de los buses articulados, se registró una caída del 6,5% en el número de usuarios, mientras que los vehículos padrones tuvieron una disminución del 13,2% y los alimentadores tuvieron la peor caída, con un 21,1% menos tiquetes validados que el año pasado.

El ente gestor ha explicado en varias ocasiones que la crisis de pasajeros que se dio en 2016 se explica por un lado en el impacto negativo que dejó el aumento del pasaje, el cual subió $250 este año. Fue un 13,5% más costoso que el de 2015.

De igual forma, está la coyuntura de los ‘trancones’ causados por las llamadas ‘megaobras’, entre ellas el ‘Tercer Carril’, que generaron retrasos en la operación del Sitm, particularmente en los buses padrones que usan vías como las carreras 27 y 33.

Coincidencialmente, las rutas sin carril exclusivo (pretroncales y alimentadoras) fueron las que tuvieron la mayor fuga de usuarios durante el año.

La crisis de los padrones

Si bien los trancones del último año en la Autopista, la carrera 33 y la carrera 27 podrían explicar por qué cada vez se mueven menos pasajeros en los buses padrones, lo cierto es que esta tendencia no es solo de los últimos meses, es algo que se viene dando desde el 2012.

Cuando Metrolínea entró en Cabecera del Llano y en Piedecuesta a mediados de 2012, el sistema alcanzó a movilizar 4 millones 500 mil pasajeros por trimestre solo en buses padrones.

No obstante, según el último reporte, en el tercer trimestre de 2016 se movilizaron 3’481.550 usuarios en rutas pretroncales, es decir, más de 1 millón de usuarios menos, lo que representa una pérdida de pasajeros de casi el 23% en menos de cuatro años.

Algo similar se dio con las rutas alimentadoras, que a mediados de 2014 movieron 3’235.554 pasajeros por trimestre, mientras que en el mismo periodo de este año solo se registraron 2’362.050 tiquetes validados en estos vehículos.

Es decir, en dos años las rutas alimentadoras de Metrolínea perdieron un 27% de sus pasajeros, lo que representa casi 900 mil usuarios menos.

¿Qué está pasando?

Para entender qué es lo que está pasando con el Sitm, hay que analizar también las encuestas realizadas en años anteriores y comparar los datos con los de otras ciudades del país.

De esta manera se puede observar cómo, por ejemplo, Metrolínea es de lejos el Sitm que menos usuarios mueve por alimentador.

Mientras en Bucaramanga cada alimentador mueve por trimestre 27.150 pasajeros, el Transmilenio de Bogotá moviliza por cada bus de ese tipo 93.810 usuarios, casi cuatro veces más.

También es una cifra menor que la reportada en Cali con el MIO (45.575 usuarios por alimentador) y en Cartagena con Transcaribe (41.765).

Uso del carril exclusivo

Además, es el Sitm del país que menos aprovecha los carriles exclusivos.

El MIO de Cali, Transcaribe de Cartagena y el Metrobus de Pereira movilizan entre el 55% y el 59% de sus usuarios en articulados (en Bogotá el porcentaje es mayor), mientras que en Bucaramanga las rutas troncales reportan solo el 38,8% de los usuarios validados.

Esto es clave si se tiene en cuenta que los buses articulados son los únicos que tienen garantizada la movilidad en un carril exclusivo, mientras que los buses padrones y los alimentadores tienen que compartir carriles con los vehículos particulares.

Es decir, son más vulnerables a los ‘trancones’ y estos pueden generar retrasos en la operación y afectaciones en las frecuencias.

Hay menos buses

Finalmente, está otro fenómeno que afecta la prestación del servicio y es el número de buses.

Según el Dane, en el tercer trimestre de 2016 Metrolínea tenía matriculados 236 buses, pero solo 195 prestaron servicio.

En el mismo periodo de 2015 había 268 buses registrados, de los cuales 243 fueron utilizados para la operación del Sitm.

Es decir, este año hubo un 19% menos buses de Metrolínea en operación frente al año pasado. Esto impactó sobre todo los buses articulados y alimentadores, que es donde se dio la mayor disminución en el número de vehículos.

Esto se da usualmente porque hay buses que se varan o son inmovilizados (cuando se involucran en accidentes). Además, hay que recordar que ya no están funcionando los buses convencionales que apoyaban la alimentación del Sitm hace año y medio.

Publicado por: REDACCIÓN VANGUARDIA LIBERAL

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