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Sábado 18 de julio de 2026 - 01:26 AM

Rescatan 21.000 folios con más de cuatro siglos de historia: el archivo de Pamplona que volvió a respirar

Testamentos, litigios, dotes y registros de personas esclavizadas permanecían entre las páginas del Archivo Histórico Notarial de Pamplona. Ahora, la digitalización de 21.000 folios escritos entre 1574 y 1617 permitirá conocer las vidas, conflictos y desigualdades que marcaron la historia colonial de Colombia y Venezuela.

Rescatan 21.000 folios con más de cuatro siglos de historia: el archivo de Pamplona que volvió a respirar. Foto suministrada/VANGUARDIA
Rescatan 21.000 folios con más de cuatro siglos de historia: el archivo de Pamplona que volvió a respirar. Foto suministrada/VANGUARDIA

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Publicado por: PAOLA ESTEBAN C.

La página está abierta sobre una mesa oscura. Sus bordes gastados, las manchas y el tono amarillento revelan el paso de los siglos. Bajo el número siete, una caligrafía difícil de descifrar ocupa todo el folio.

Una regla y una carta de color muestran que el documento está siendo fotografiado y convertido en una imagen digital. Entre el antiguo manuscrito y la cámara ocurre un acto de rescate.

El folio pertenece al Archivo Histórico Notarial de Pamplona, una colección que sobrevivió a la humedad, las guerras, los incendios, el deterioro y el olvido. Durante seis meses, un equipo de historiadores digitalizó cerca de 21.000 folios producidos entre 1574 y 1617, como primera etapa de un proyecto que busca conservar alrededor de 425 volúmenes, con documentos que llegan hasta 1900.

Sus páginas reúnen testamentos, contratos, litigios, compraventas y registros de personas esclavizadas. Allí permanecen los rastros de miles de vidas: herencias, deudas, dotes, propiedades y últimas voluntades que ahora pueden comenzar una segunda vida.

Fundada en 1549 en territorio chitarero, Pamplona fue un centro político, minero y comercial del oriente del Nuevo Reino de Granada, conectado con los actuales territorios de Colombia y Venezuela.

Sus protocolos notariales no solo hablan de autoridades y expediciones. También registran herencias, dotes, deudas, propiedades, relaciones familiares y compraventas de personas esclavizadas. En ellos puede verse cómo la escritura definía quién podía poseer, reclamar o ser reconocido ante la ley.

La digitalización permitirá ampliar las investigaciones sobre mujeres, pueblos indígenas, personas esclavizadas, comerciantes y trabajadores, cuyas historias suelen quedar fuera de los relatos tradicionales.

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Rescatan 21.000 folios con más de cuatro siglos de historia: el archivo de Pamplona que volvió a respirar. Foto suministrada/VANGUARDIA
Rescatan 21.000 folios con más de cuatro siglos de historia: el archivo de Pamplona que volvió a respirar. Foto suministrada/VANGUARDIA

El archivo que no podía viajar

La historiadora Angie Rico conocía el valor del archivo, pero también las dificultades para consultarlo. Investigar exigía viajar a Pamplona y manipular volúmenes de más de cuatro siglos. “Siempre hemos visto las dificultades para acceder desde otras partes del país”, explica.

El equipo presentó una propuesta al Programa de Archivos en Peligro de la Biblioteca Británica. Tras dos evaluaciones, recibió recursos para digitalizar los documentos producidos entre 1574 y 1617.

Participaron Rico, Jerónimo Carranza y Edgar Garay, con el apoyo del Instituto de Cultura y Turismo de Pamplona.

Digitalizar un archivo exige revisar cada documento, proteger su encuadernación, controlar la luz y conservar datos como fechas, folios y ubicación. El libro no se fuerza para lograr una imagen perfecta: la fotografía debe adaptarse al original.

Así, los documentos pueden consultarse sin aumentar su desgaste y viajar fuera de Pamplona sin abandonar la ciudad.

Aunque parecen registros jurídicos, los protocolos forman un relato colectivo. Testamentos, compraventas, dotes y litigios revelan afectos, deudas, conflictos y desigualdades. También permiten recuperar nombres y vínculos de personas esclavizadas y observar la Colonia desde las vidas que la historia oficial suele dejar por fuera.

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Rescatan 21.000 folios con más de cuatro siglos de historia: el archivo de Pamplona que volvió a respirar. Foto suministrada/VANGUARDIA
Rescatan 21.000 folios con más de cuatro siglos de historia: el archivo de Pamplona que volvió a respirar. Foto suministrada/VANGUARDIA

Leer la vida detrás de las escrituras

Aunque parecen registros fríos, los protocolos notariales forman un relato colectivo. Testamentos, compraventas, litigios y dotes revelan afectos, deudas, conflictos y desigualdades. Los registros sobre personas esclavizadas también recuperan nombres, procedencias y vínculos familiares.

Estos documentos permiten observar la Colonia desde las vidas cotidianas que suelen quedar fuera de la historia oficial.

El archivo supera las fronteras actuales. Durante la Colonia, Pamplona estuvo conectada con Mérida, San Cristóbal, La Grita y Maracaibo, por lo que sus documentos ayudan a reconstruir una historia común entre Colombia y Venezuela.

Sus 425 volúmenes llegan hasta 1900 y abarcan más de tres siglos, desde la Colonia hasta la Independencia, la República y las guerras civiles del siglo XIX.

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Rescatan 21.000 folios con más de cuatro siglos de historia: el archivo de Pamplona que volvió a respirar. Foto suministrada/VANGUARDIA
Rescatan 21.000 folios con más de cuatro siglos de historia: el archivo de Pamplona que volvió a respirar. Foto suministrada/VANGUARDIA
Rescatan 21.000 folios con más de cuatro siglos de historia: el archivo de Pamplona que volvió a respirar. Foto suministrada/VANGUARDIA
Rescatan 21.000 folios con más de cuatro siglos de historia: el archivo de Pamplona que volvió a respirar. Foto suministrada/VANGUARDIA

Los 21.000 folios digitalizados son apenas el comienzo. El equipo buscará nuevos recursos para continuar con los demás volúmenes.

“Necesitamos que alcance el mayor impacto posible. Que la gente lo vea, lo consulte”, dice Angie Rico. Difundir el archivo también es una forma de evitar su desaparición.

Bajo la luz, el folio conserva nombres, deudas y temores pronunciados hace más de cuatro siglos. La digitalización no detiene el tiempo ni reemplaza el cuidado de los originales, pero evita que su deterioro se convierta en silencio.

El manuscrito y la carta de color cuentan así una misma historia: la de unas palabras rescatadas del pasado que ahora vuelven a respirar.

Publicado por: PAOLA ESTEBAN C.

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