Una evaluación especial al tema de violencia de género es la que hace el área de epidemiología de la Secretaría de Salud de Bucaramanga, cada dos años, donde contemplan los descuidos en el embarazo y en la vacunación como un tipo de violencia.

Publicado por: VÍCTOR J. ARDILA SÁNCHEZ
El análisis de violencia de género en Bucaramanga, entre 2015 y 2016, registró un aumento de 303 casos para el segundo año. Según las autoridades, eso indica que las mujeres ahora denuncian más, a la par que aumenta la negligencia al momento del embarazo.
Según el epidemiólogo de la Secretaría de Salud de Bucaramanga, Rafael Esquiaqui, esta información es manejada por su área, porque todas las IPS, Instituciones Prestadores de Salud, están obligadas a reportar a la misma sobre toda mujer que llega violentada, ya sea de manera física, psicológica o sexual.
Sin embargo, aclara que la perspectiva para evaluar la violencia de género desde su área puede variar con relación a la medición en otros contextos, pues dentro de su análisis no evalúa solo los casos de violencia comúnmente conocida, sino analiza también factores complementarios.
Entre esos parámetros está la violencia a que es sometida una criatura en gestación o un niño sin vacunar, por simple descuido de sus progenitores, denominándose esta línea como ‘negligencia y abandono’.
Con referencia en eso, en los dos años medidos se registraron 3.983 casos de violencia de género, 1.840 en 2015 y 2.143 en 2016, lo que denota un incremento de más del 16 %, con 303 eventos.
Predominan la ‘negligencia y abandono’ con 61 % (2.429 casos), violencia física con 24 % (941 casos), abuso sexual con 11 % (438 casos) y violencia psicológica en un 2 % (79 casos), entre otros factores.

Explicación de pautas
El profesional expone que en su análisis de violencia de género, por la naturaleza de la afectación, aparece el factor de ‘negligencia y abandono’ como principal, porque en este se contempla la ausencia a controles prenatales, como forma de agresión al feto por parte de las mujeres en embarazo y posterior a la gestación, por no llevarlos a vacunar.
Lea también: Santander ocupa el segundo lugar en el maltrato a mujeres
“En segunda instancia está la violencia física con un 24 %, que es donde hemos notado, aunque no en una proporción definida, que ha aumentado el número de denuncias de la mujer. Eso ocurre por la gestión del Ministerio de Salud y el Instituto Nacional de Salud, que han ofrecido pautas para su concientización en este tema, sin embargo, no se descarta que denuncien más porque estén siendo más fácilmente agredidas por su pareja o compañero permanente”, argumentó Esquiaqui.
De igual manera, los resultados obtenidos muestran que los sectores en donde se registra el mayor número de estos casos son el norte de la ciudad con un 25 % y San Francisco con 8 %.
Uso de la información
Con relación a la naturaleza o parentesco del agresor, teniendo en cuenta esta nueva forma de medir, la Secretaría de Salud destaca que predomina el de la madre con 52 %, luego extraños, padre, esposo y compañero permanente y después por menos del 2 % le siguen novio, tías, abuelos y hermanos.
Lea también: Dos mujeres en Santander viven con el miedo a ser asesinadas
“Toda esta información nos sirve para tres líneas de desarrollo: en la de Mujer y Género, para implementar políticas, programas y demás orientados a las mujeres; otra, para el área de Desarrollo Social con el fin de asegurar a ellas una estancia o un sitio para que no sean revictimizadas; y también para el área de Salud Sexual y Reproductiva, para darle a conocer a las mismas, la oferta de instituciones y beneficios desde los programas locales”, concluyó el epidemiólogo Esquiaqui.














