En todo un dolor de cabeza de han convertido para las autoridades los encuentros de gran relevancia que disputa Junior en el estadio Roberto Meléndez.

Publicado por: COLPRENSA
El último, disputado la noche del jueves, dejó a once agentes de la Policía Metropolitana con golpes y contusiones en varias partes del cuerpo, según lo reportó el Comandante Operativo, coronel José Palomino, quien dijo que a dos de los uniformados recibieron heridas en sus cabezas.
El oficial dijo que a pesar de que se tomaron todas las medidas preventivas para evitar los desmanes por parte de los hinchas, no se pudo evitar, porque según él, los antecedentes registran que cada vez que se juega una final “Barranquilla se vuelve un caos porque los fanáticos reaccionan de una manera que uno no entiende, cuando el deporte es para divertirse y no para causar tragedias como ha sucedido antes y en este compromiso ante Nacional”.
El oficial dijo que se tiene identificada a 14 personas, que al parecer fueron los que incitaron a las barras a causar los desmanes dentro del estadio y que además, produjo que se destruyeran varias sillas y parte del concreto del escenario deportivo.
Disturbios fuera del estadio
Pero si dentro del estadio había zozobra, en los alrededores del estadio Roberto Meléndez era el caos. No se sabe a ciencia cierta si eran los hinchas que estaban dentro o los que se quedaron afuera los que atacaban a piedras y botellas a los vehículos que pasaban por la Avenida Circunvalar o por la Calle Murillo.
En la Circunvalar varios carros particulares fueron atacados a piedras por los mal llamados hinchas, que produjeron la ruptura de vidrios y heridas a conductores.
Sobre la Calle Murillo, especialmente en el sector de La Ciudadela, 14 buses de Transmetro fueron atacados por los vándalos que quebraron vidrios laterales y panorámicos, dejando pérdidas por cerca de 30 millones de pesos.
Uno conductor fue herido en la cabeza producto de una piedra y tuvo que ser llevado hasta la Clínica La Victoria, donde se recupera de manera satisfactoria.
Las pasajeros que quedaron en medio de los desmanes temieron por sus vidas. “Y lo peor es que esto se está volviendo costumbre. Gane o pierda Junior salen a tirar piedras a los buses. Lo hacen con el fin de atracar a las personas que nos transportamos”. Anotó uno de los afectados en la noche del jueves.

El gerente de Transmetro, Ricardo Restrepo, dijo que más de 20 buses que estaban en la estación Joe Arroyo tuvieron que ser escoltados por la Policía hasta el Portal de Soledad, para evitar que sufrieran daños, al igual que los que ya habían sido atacados por los presuntos hinchas.
Las autoridades distritales están a la espera de que a los detenidos y que fueron identificados, se les pueda judicializar y hacerlos responsables por los daños causados dentro del estadio y que de esa manera se pueda controlar la violencia que se vive en Barranquilla cada vez que se juega un partido donde se disputan títulos o copas importantes.












