El francés Julian Ala-philippe (Quick Step) mostró su condición de máxima esperanza del ciclismo galo imponiéndose con grandeza en la octava etapa de la Vuelta disputada entre Hellín y Xorret de Catí, con un recorrido de 199.

Publicado por: RESUMEN AGENCIAS
5 kilómetros, en la que el británico Christopher Froome (Sky) mantuvo el liderato después de un intenso duelo con Alberto Contador (Trek), que sigue cotizando al alza.
Y enorme el espectáculo que protagonizaron Froome y Contador en el ascenso final. El madrileño, empeñado en ilusionar a la afición, atacó en las rampas de Xorret y encendió los ánimos del líder, quien respondió con repetidos latigazos, contestados por el de Pinto, a la antigua usanza.
Froome y Contador, el único que ha tuteado al ganador del Tour desde la etapa de Andorra, llegaron a meta juntos, con 17’’ de ventaja sobre el resto de favoritos, entre ellos Chaves, Nibali, Aru y Zakarin. Un aviso doble, por la superioridad del británico y por la sensación fuerte y ambiciosa del español.
Un pasito más en el objetivo de Froome de alcanzar el sueño de ganar la Vuelta después de tres segundos puestos, otro pequeño bocado, que no decisivo, para almacenar tiempo ante la crono de Logroño. Los rivales volvieron a doblar la rodilla.
Más diferencias en la general, ahora con el bastón de mando de Froome reforzado, con el colombiano Esteban Chaves a 28’’, el irlandés Nicolas Roche a 41’’, Vincenzo Nibali a 53’’, Tejat Van Garderen a 58’’ y Fabio Aru a 1’:06’’.
“Realmente no necesitaba atacar estando ya con la roja, pero intentaré sacar provecho cuando me sienta bien de piernas. Lo más importante para mí era seguir apretando y tratar de abrir huecos”, anotó Froome.
Lo que viene
La cima alicantina de la Cumbre del Sol pondrá fin en la novena etapa al primer bloque de la Vuelta a España, en el que los aspirantes al triunfo final podrán evaluar su situación de cara a las dos semanas siguientes.
La fracción de 174 kilómetros llevará al pelotón desde la población alicantina de Orihuela hasta la cima de Cumbre del Sol, en la que será el segundo final en alto de esta edición.
La ascensión final solo son cuatro kilómetros, a una media del 9.1%, pero en la parte inicial cuenta con rampas que superan el 20% de desnivel y que seguramente permitirán marcar diferencias entre los favoritos en la Vuelta española.













