Domingo 15 de Abril de 2018 - 12:01 AM

Santander agrícola debe adentrarse en la economía naranja: Sias

El desarrollo de modelos económicos alternativos a partir de la actividad agrícola, sumados a la creatividad y cultura, serían un nuevo emprendimiento.
Archivo / VANGUARDIA LIBERAL
Para Julián Bran Calle, nuevo presidente de la junta directiva de la Sias, el departamento debería aprovechar esa fortaleza y adentrarse en la economía naranja.
(Foto: Archivo / VANGUARDIA LIBERAL)

Los suelos de Santander en un 70%, debido a su topografía, no pueden ser mecanizados; es decir, hay que trabajarlos a pica, barretón y azadoneta.

Sin lugar a dudas, esa demanda de mano de obra es mayor y es ahí, cuando la actividad agrícola comienza a perder competitividad, por el incremento de los costos de producción a partir de ese solo segmento.

Sin embargo, a pesar de esa adversidad geográfica, el departamento es muy rico en cada una de sus regiones en cultura, desarrollo creativo y economía campesina. Esas manifestaciones deben integrarse, encadenarse.

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Para el ingeniero Juan Bran Calle, presidente de la junta directiva de la Sociedad de Ingenieros Agrónomos de Santander y sur del Cesar, Sias, el departamento debería aprovechar esa fortaleza y adentrarse en la economía naranja.

Ese postulado, de acuerdo con el directivo, involucra una serie de actividades de toda la región, entorno, medio ambiente y manifestaciones culturales que se deben transformar en bienes y servicios, pero a su vez, amparados por la propiedad intelectual.

Bran Calle expresó que muestra de lo anterior es la reciente Denominación de Origen del Bocadillo Veleño, el producto insignia de una región que convoca al turismo amparado en una manifestación cultural: El Festival de la Guabina y el Tiple, actividad que se complementa con su gastronomía y turismo.

“En Santander se tienen muchos productos agrícolas que se pueden integrar para fortalecer las economías regionales”, aseveró.

En igual condición está el café de Santander. Tiene, literalmente, una huella dactilar, un sello que cobija las producciones en 70 municipios santandereanos.

A modo de ejemplo, el directivo dijo que en Santander existe toda una cultura panelera que involucra un quehacer de antaño y que se vive culturalmente de manera diversa en cada pueblo donde se produce.

“Igualmente, la palmicultura abarca más de 60 mil hectáreas en Santander y agrupa una serie de actividades, que tiene como gran atractivo el río Magdalena y su gastronomía”, sostuvo.

Bran Calle dijo que no se trata de dejar a un lado la actividad agrícola, sino integrarla en todas sus manifestaciones: al final del día, ese 'todo' es un producto de consumo.

Pueden estar en ese estadio el tabaco en Piedecuesta, el cacao de San Vicente de Chucurí y El Carmen de Chucurí, la piña perolera de Lebrija, la panela de la Hoya del Río Suárez, el fique en San Gil, el caucho del Magdalena Medio y las lecherías de la provincia de García Rovira, entre muchas más.

Próximos pasos

Juan Bran Calle, presidente de la junta directiva de Sias.

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