Colombia estima posible cerrar a fines de esta semana las negociaciones para un Tratado de Libre Comercio, TLC, con la UE, que también incluyen a Perú, dijo el jefe negociador colombiano, Santiago Pardo, al término del primer día de una reunión en Bruselas.
Publicado por: AFP
'Estamos con buen ánimo' para resolver todos los capítulos abiertos de aquí a fines de semana, explicó Pardo, al dar cuenta del primer día de una nueva ronda de negociaciones entre la Unión Europea y Colombia y Perú.
'Se están reuniendo todos los elementos técnicos y políticos y los temas que quedan pendientes son cada vez menos', señaló el jefe negociador, en alusión al capítulo sobre el acceso a los mercados.
Mientras los colombianos solicitan a los europeos que mejoren sus condiciones para la importación al continente de productos como el banano, la carne o el azúcar, Bruselas pide inversamente exportar con mayor facilidad sus lácteos o los productos derivados del cerdo.
Se trata de 'temas peliagudos, pero vamos con buena disposición y se vieron señales positivas', explicó Pardo.
El objetivo de colombianos, peruanos y europeos es cumplir con el plazo fijado por España, que este semestre ostenta la presidencia de turno de la UE, y firmar el acuerdo en una cumbre entre los 27 y América Latina a mediados de mayo en Madrid.
POr concretar
Menores tarifas y mayor volumen de banano colombiano que ingresa al mercado comunitario que las negociadas en la OMC el año pasado, lo mismo que un cupo superior a las 62.000 toneladas de azúcar sin gravámenes ofrecido por la UE, es una de las demandas colombianas.
Los europeos, por su parte, piden que la eliminación de los aranceles a los vehículos se haga en cinco años, y no en 10, que es la oferta colombiana, lo mismo que acceso fluido al mercado nacional de sus procesados de cerdo, leche en polvo y otros derivados lácteos.
A esos puntos se suman el rechazo europeo a que bienes producidos en zonas francas colombianas o dentro del mecanismo del Plan Vallejo con materias primas importadas que no pagan aranceles ingresen a su mercado con la tarifa preferencial; su interés en llegar sin restricciones al consumidor colombiano con whisky y vodka y la gran incomodidad que les causa la llamada contribución cafetera, hacen parte del menú que estará sobre la mesa de negociaciones.














