Según el Ministerio de Hacienda, el dólar no afecta la venta y no influye en el precio verdadero porque está en pesos. Isagén es un activo colombiano y por ello su precio se cotiza en pesos.

Publicado por: COLPRENSA
En el accidentado intento del Gobierno Nacional por privatizar el control accionario de Isagén (57,61%), sin aún terminar el proceso de enajenación, ya los tres eventuales oferentes extranjeros han ganado por cuenta de la histórica devaluación que ha tenido el peso frente al dólar desde hace un año y porque desde el inicio del proceso se planteó que el comprador puede pagar en cualquiera de esas monedas.
Si la subasta fuera hoy y se pagara lo mínimo que pide el Gobierno Nacional, 3.437,32 pesos por acción (ajustado por inflación hasta agosto), el giro sería de US$1.791,45 millones , convertibles a $5,39 billones, con una tasa de cambio vigente de 3.012,96.
Ese monto equivale a US$838,26 millones menos de lo que, en iguales condiciones, y con una tasa de cambio de $1.962,84 habría recibido el Gobierno Nacional el 10 de septiembre de 2014, que en pesos totalizaba $5,16 billones.
En esa fecha se cumplía el máximo plazo de 15 días hábiles para el ganador de la puja que estuvo prevista para el 20 de agosto del año pasado, pero que suspendió el Ministerio de Hacienda, ante la falta de interés de los oferentes, por un precio alto y con un peso revaluado.
Ahora se plantea igual operación frente al segundo intento fallido de subasta, del 19 de mayo pasado, y que el Consejo de Estado suspendió hasta el jueves pasado.
Con la devaluación galopante de estos cuatro meses, si la subasta fuera hoy, le significaría al Gobierno Nacional dejar de recibir, al precio base, al menos 359,72 millones de dólares. Esto frente a lo que esperaba recibir a más tardar el 9 de junio pasado: 2.151,17 millones de dólares, que se traducían en $5,36 billones.
Con esas cuentas, impredecibles dos años atrás cuando comenzó este intento de privatizar a Isagén, cada acción pasó de valer, como mínimo, 1,68 dólares (octubre de 2013) a solo 1,14 dólares hoy, una reducción de 32%.
En contraste, por ajuste de inflación, el precio base de la acción apenas se ha ajustado en 8,16%.
De una parte, esto hace más atractivo para un jugador foráneo hacerse al 57,61%, pero también alerta a que el Gobierno Nacional no se le diluya por un peso barato lo que podría recibir en dólares por la parte que la Nación tiene en Isagén.
Al margen de críticas por la venta y los procesos jurídicos que buscan frenarla, una posibilidad que tiene a mano el Gobierno Nacional es expedir un nuevo decreto donde, como ya ha hecho antes, modifique la fórmula del precio base de la acción o haga algún otro ajuste para reflejar la devaluación del peso frente al dólar.
Las apuestas
Hasta mayo pasado estaban listos para la subasta del control accionario de Isagén el fondo de inversión canadiense Brookfield Asset Management, la francesa GDF Suez y la chilena Colbún. Esta última respondió ayer por escrito a este diario que, conocida la decisión del Consejo de Estado, “evaluará las condiciones del proceso para definir sus próximos pasos”. De otro lado, la Red de Justicia Tributaria expidió un comunicado ayer en el que considera que el Gobierno “desconoce el incremento del valor de Isagén en los últimos años y que la devaluación provocaría un ahorro para los inversionistas extranjeros por US$ 1.000 millones, por cuenta de la generosidad de Santos”.















