La tasa de interés del Emisor se ubicó desde marzo del 2013 hasta abril de 2014 en 3,25%. Al cierre de agosto de 2016 se situó en 7,75%.

Publicado por: REDACCIÓN AGROPECUARIA
La junta directiva del Banco de la República dejó inalterada en 7,75% su tasa de intervención al cierre de agosto de 2016.
Fueron 11 meses consecutivos de alzas del interés interbancario, lo que significó una adición de 325 puntos básicos.
Bruce Mac Master, presidente ejecutivo de la Asociación Nacional de Industriales, Andi, celebró la medida y además pidió que por tarde en la próxima reunión se comiencen a bajar los intereses.
Para el vocero del sector industrial, quien lideró el II Congreso Agroindustrial en Bucaramanga, el Emisor debe tomar la senda de la reducción, lo que permitiría recuperar la actividad económica y el crecimiento regional.
Mac Master dijo que una tasa de interés alta saca de viabilidad a una gran cantidad de proyectos en todos los sectores productivos del país.
Al referirse específicamente al caso de la agroindustria, estimó que los de cultivos de tardío rendimiento (palma, cacao, caucho y forestales) son muy afectados, porque se tienen periodos no productivos muy largos “en los que se asumen una gran cantidad de costos que se vuelven más onerosos en la medida en que la tasa sea más alta”.
A su vez, los agroindustriales de esta zona del país han manifestado que cuando llega el momento de pagar parte del crédito, hay una alta acumulación de deuda y ahí comienza el fracaso del proyecto.
El presidente de la Andi agregó que si bien es cierto que el Emisor tiene la responsabilidad de controlar y disminuir la inflación, ha utilizado la herramienta más común: elevar la tasa de interés.
Pero a su juicio, esa metodología tiene una gran cantidad de consecuencias.
“La inflación ha venido subiendo desde mediados de 2015 al igual que las tasas; la verdad, no se ha cumplido el objetivo. Hay que tener en cuenta que ésta es una inflación de costos mas no de demanda; es decir, los productos son más costosos al tenerse una fuerte devaluación y si se suman los efectos del fenómeno de El Niño, los alimentos valen más”, agregó.
Mac Master enfatizó que la inflación sí tiene un efecto claro: reduce la demanda, pues la gente consume menos porque le valen más los créditos y la disponibilidad de dinero es menor.
“Cualquier ejercicio o aumento en la tasa de interés significa un efecto muy grande sobre cualquier inversión importante que se vaya a realizar en el país, no solo en el agro, sino también en el industria, porque va a costar más”, sentenció el dirigente de la Andi.
Un arancel inteligente
Al referirse al clamor del sector agroindustrial que procesa la palma aceitera en Colombia, de no prolongar el retiro del arancel para importación de aceites (esa medida culminó el 31 de agosto) y que les costó cerca de $250 mil millones, el directivo de la Andi dijo que cualquier política de reducción de aranceles en cualquier sector, debe atender unos principios de razonabilidad, inteligencia y estrategia que efectivamente conduzcan a que el país le vaya mejor.
“Al otro lado hay países que son sagaces, hábiles y que generan en algunos casos, incluso, competencia desleal, frente a la cual nosotros no podemos ceder”, agregó.
El dirigente gremial expresó que bajar los aranceles debe responder a una política de desarrollo productivo.













