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Domingo 23 de Octubre de 2011 - 12:01 AM

“La televisión es como una noche de placer”

Dice que la televisión es como una noche de placer y que siempre quiso ser actor de cine. Juan Pablo Barragán es el protagonista de ‘El Páramo’, una de las películas más exitosas de esta temporada en el cine colombiano.
/VANGUARDIA LIBERAL
(Foto: /VANGUARDIA LIBERAL)

En el cartel de la película ‘El Páramo’, Juan Pablo Barragán aparece físicamente muy distinto a como es en persona. Juan Pablo tiene 30 años, es un buen conversador, un tipo sencillo, sin novia y sin las grandes pretensiones de ser una estrella.
De hecho, no le gusta mucho estar en fiestas, prefiere leer, no tiene novia y lo que más disfruta es la etapa de conquista en una relación.
Hasta ahora sólo ha interpretado a ‘Mario’ en la telenovela ‘A mano limpia’, donde alcanzó reconocimiento, y ahora protagoniza ‘El Páramo’, una cinta que ya alcanzó los 160 mil espectadores, convirtiéndola en un hit.
Se graduó como Maestro en Artes escénicas con énfasis en actuación. Durante 4 años trabajó manejando títeres en ‘Top 10’ y en ‘Los reencauchados’, y posteriormente estudió pedagogía en la Universidad Nacional y se fue de gira con el Teatro Nacional.
Con esta poca experiencia y la forma de trabajar del director Jaime Osorio, podría haber resultado difícil su paso al cine.  
“Nosotros nunca tuvimos un guión, nunca leímos libreto. Sólo leímos una vez el guión de la película. Luego grabando, el director nos decía: en esta escena quiero ver la hermandad de estos dos soldados”.
No importaba si se equivocaba o había siseos. Y realmente, resultaba aterrador trabajar con el frío a 4.300 metros de altura. Pero Juan Pablo lo logró.


Preguntas y respuestas


¿Cómo llegó a ‘El Páramo’?
“Por recomendación de una profesora que trabajó conmigo en Bogotá, Rosalba Jaramillo. El director de la película estaba buscando actores que no fueran conocidos, querían personas que parecieran soldados. Y ella les dijo: llamen a  Barragán que ese parece soldado. Presenté el casting para otro personaje y después el director se reunió conmigo y me dijo que quería que interpretara al personaje principal”.
¿Es difícil ser un actor profesional que trata de ser un actor natural?
“Sí, pero lo peor de los actores es que actúan mucho. Lo que uno hace es que se exagera uno mismo. Pero he estado trabajando en esto y hay que hacer lo que toca”.
¿Cómo hizo para pretender sentir temor si ya conocía el guión y sabía lo que iba a suceder? 
“Cuando leímos la película yo me asusté mucho. Luego, al hacerla, tú no sientes el suspenso, haces la escena. Sientes que estás jugando con cosas de miedo y a veces uno “se molesta” la cabeza –como dicen–. Pero ya cuando vi la película con la música, ya editada, sentí que el director logra mantenerlo a uno en la silla pensando qué va a pasar. Yo ya me la he visto seis veces. Imagínate, nunca había hecho una película, toca aprovechar”.
¿Cómo le fue con el paso de la televisión al cine? “Yo siempre quise ser actor de cine. La televisión es algo rápido, es como una noche de placer. Y el cine es ya como una relación larga. En la televisión, las actuaciones son más estereotipo, hay más cosas de belleza, de cuerpo, de cara. Es una industria y tiene que salir rápido. Yo he estado en producciones donde se hacen 32 escenas en un día. En el cine pueden durar cuadrando una escena mucho tiempo”.
¿Cómo le fue con la farándula y el éxito que le trajo ‘A mano limpia’?
“A mí eso no me gusta, me parece muy raro. Hay muchos actores de cuerpo, que van todos los días al gimnasio porque les sirve mucho lo que vende y está bien, es válido. Hay actores que van a todas las fiestas en las que les van a regalar un shampoo y se ponen sus pintas. Yo fui un tiempo también a eso porque uno todo tiene que verlo, para saber lo que le gusta. Pero me di cuenta que, por formación, como persona prefiero encontrar otros parches. Lo más importante es no olvidar quién es uno. Es muy raro el cambio, que lo reconozcan en la calle. Uno pierde su privacidad, se vuelve una figura pública. Yo ya no vivo en el mismo barrio, se puso cansona la cosa”.
¿Qué pasó? 
“Iban y timbraban en la casa, la gente pensaba que me estaba ganando millones, era un poco cansón, me daba como pena. Tuve varios problemas con la gente. Alguna vez, estaba con Sebastián Vega y llegaron como siete tipos y nos desafiaron, que si éramos muy mano limpia, que si boxeadores, y nos golpearon. A mi casi me matan a patadas en el piso. Una vez anduve con Rosemary Bohórquez, cuando ella interpretaba un personaje que le sugería a otro que abortara, le decían ‘vieja loca, mala madre’. La gente se lo toma a pecho”.
Por eso hay actores a los que no les gusta el tema de los fans…
“Pero eso viene con el oficio, es igual que trabajar en el acueducto y tenerle miedo al agua. Todo lo que uno haga en televisión lo vuelve a uno figura pública. Si a uno le gusta estar en televisión pues es muy chistoso que se ande quejando. O se toma la foto o no se las toma o acepta que eso hace parte de su trabajo. A mí lo que no me gusta es cuando todo se vuelve, como yo le digo, de bufanda y gafas. A mí eso me aburre y no es que yo sea súper intelectual, sino que hay gente que uno dice échele alguito a la cabeza”.
¿Le ha pasado algo gracioso con una fanática?
“Afortunadamente yo no soy tan simpático, pero sí pasa. En una grabación estaba una vez una muchacha que me tomaba fotos muy insistentemente, o hay mujeres que se te ofrecen. O en una ocasión llamaron de una finca que querían que fuéramos, que nos pagaban todo”.
¿Y a su pareja cómo le va con esas cosas?
“No tengo novia. Es que uno tiene una educación del amor y de lo que es una relación de pareja un poco rara: yo soy tuya y tu eres mío, es muy telenovelero. Entonces nada, estoy conociéndome con alguien. Yo soy malo para las novias porque no me gusta mucho el compromiso y cuando me empiezo a sentir atado, pido auxilio. El amor debajo de la mesa es delicioso. Cuando uno se está conociendo con alguien y está en esa etapa de conquista donde todo es privado, uno la pasa más rico, uno siente más, pero cuando todo se vuelve público se empiezan a perder muchas cosas”.
¿Qué viene después de esta película? “Esperar. Ya han estado llamando de algunas partes por el papel, entonces tenemos que esperar a ver qué va saliendo”.

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